Por Dr. Elpidio José Guerrero Sandoval
Ciudadanía RD Media

Como médico ocupacional en Papelera Nacional S.A. (PANASA), en la sede del Callao, asumo la responsabilidad de velar por la salud integral de nuestros colaboradores. En esta tarea, los cuidados dermatológicos ocupan un lugar central. La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano, nuestra primera barrera frente al ambiente, y en un entorno laboral como el nuestro se encuentra constantemente expuesta a riesgos que van más allá de lo evidente.
PANASA es una empresa con más de 55 años de trayectoria, reconocida como líder en la industria del papel en el Perú. Desde el Callao producimos una amplia gama de artículos: papeles para escritura e impresión, cartulinas Bristol, papeles marrones y absorbentes, así como cuadernos de marcas emblemáticas como Loro y Justus, además de productos tissue y servilletas. Esta diversidad productiva exige procesos industriales complejos y un nivel de compromiso humano profundo. A ello se suma nuestro compromiso ambiental y social, buscando siempre reducir el impacto de nuestras operaciones en el entorno.
Mi labor médica no se limita a las evaluaciones clínicas rutinarias: consiste también en acompañar a cada trabajador en el cuidado de su salud, escucharlo, entender su entorno y anticipar riesgos que muchas veces pasan desapercibidos, como los dermatológicos.
El clima limeño y su impacto silencioso
El Callao, ubicado en la costa central del Perú, presenta características geográficas y climatológicas particulares que inciden directamente en la salud de la piel. Pese a los cielos nublados y la alta humedad relativa que suelen engañar a muchos, la radiación ultravioleta (UV) en esta zona es considerablemente elevada. No es raro que un día gris tenga un índice de radiación catalogado como “muy alto” o “extremo”.
A este factor se suma la intensa **contaminación ambiental** de Lima y Callao. Las partículas en suspensión (PM2.5 y PM10), producto del tráfico vehicular, la actividad industrial y la quema de combustibles, afectan tanto a vías respiratorias como a la piel.
Recuadro 1: ¿Qué son las partículas PM2.5 y PM10?
| Tipo de partícula | Tamaño aproximado | Dónde llegan en el cuerpo | Efecto en la piel y salud |
| PM10 (≤10 micrómetros) | 1/7 del grosor de un cabello humano | Se quedan en nariz, garganta y tráquea | Irritación en piel y mucosas, resequedad y empeoramiento de dermatitis. |
| PM2.5 (≤2.5 micrómetros) | 1/30 del grosor de un cabello humano | Llegan hasta los pulmones y pueden pasar a la sangre | Daño oxidativo en la piel, envejecimiento prematuro, aumenta riesgo de enfermedades crónicas. |
Aunque no las vemos, estas partículas están en el aire del Callao y Lima. La piel es la primera línea de defensa, por eso debemos protegerla.
Riesgos dermatológicos en los colaboradores
Los trabajadores de la industria papelera enfrentan diversos riesgos dermatológicos:
- Exposición crónica a radiación UV, que incrementa el riesgo de cáncer de piel, incluyendo carcinoma basocelular, carcinoma escamoso y, en menor proporción, melanoma.
- Dermatitis de contacto por exposición a polvo de papel, agentes irritantes y químicos utilizados en los procesos de blanqueo, adhesión y acabados.
- Envejecimiento cutáneo prematuro, producto de la combinación entre radiación solar y contaminación.
- Riesgo aumentado en colaboradores con fototipos bajos de piel (piel clara, cabello claro, antecedentes familiares de cáncer de piel).
He aprendido que detrás de cada irritación o pequeña mancha que aparece en la piel de un trabajador hay más que un signo clínico: hay una historia, una preocupación y, muchas veces, un miedo silencioso a que se trate de “algo malo”. Por eso, la medicina ocupacional debe adelantarse a los diagnósticos tardíos y centrarse en la prevención y la educación.
Nuestro compromiso con el cuidado dermatológico
En PANASA hemos asumido el reto de cuidar la piel de nuestros colaboradores de forma integral. Estas son algunas de las acciones que aplicamos día a día:
- Educación y sensibilización
Organizo charlas periódicas donde hablamos, sin tecnicismos, de cómo protegernos del sol limeño, de los mitos alrededor de los bloqueadores solares y de la importancia de revisar la piel. Muchas veces las dudas surgen en tono de broma: “doctor, ¿tengo que ponerme bloqueador, aunque esté nublado?” y la respuesta siempre es clara: sí, porque la radiación no se ve, pero sí se siente con los años.
- Evaluaciones médicas periódicas
En cada control ocupacional incluyo un examen básico de piel. Observar lunares, manchas o lesiones pequeñas puede hacer la diferencia entre un hallazgo benigno y un diagnóstico temprano de cáncer de piel. Llevo un registro detallado y, si algo me genera sospecha, coordino de inmediato la derivación a dermatología especializada.
- Entrega y uso de equipos de protección personal (EPP)
Hemos implementado la distribución regular de bloqueadores solares de amplio espectro (FPS 50+), junto con capacitaciones sobre cómo y cuándo aplicarlos.
Recuadro 2: ¿Qué bloqueador solar debo usar según mi piel?
| Tipo de piel | Características | Bloqueador recomendado | FPS (Factor de protección solar) |
| Piel clara / fototipo I-II | Se quema fácilmente, se enrojece, casi no se broncea. | Bloqueador mineral o físico (óxido de zinc, dióxido de titanio). Hipoalergénico. | FPS 50+ |
| Piel trigueña / fototipo III-IV | Se broncea, pero también puede quemarse con sol fuerte. | Bloqueador mixto (físico + químico), resistente al agua. | FPS 30–50 |
| Piel oscura / fototipo V-VI | Rara vez se quema, se broncea fácilmente. | Bloqueador ligero, gel o loción, para evitar sensación grasa. | FPS 30 |
| Piel sensible o con dermatitis | Tiende a irritarse con facilidad. | Bloqueador mineral, sin fragancia ni alcohol. | FPS 50+ |
Aplicar 30 minutos antes de exponerse. Reaplicar cada 2–3 horas. Una cucharadita basta para cara y cuello.
Además, promovemos el uso de gorros, gafas con filtro UV y mangas largas en áreas críticas, adaptando las recomendaciones a la comodidad del trabajador.
- Control del ambiente laboral
En coordinación con el área de Seguridad Industrial, realizamos monitoreo de polvo ambiental en zonas de mayor exposición. Hemos reforzado sistemas de ventilación y priorizado medidas de higiene que reducen el contacto directo de la piel con agentes irritantes.
- Promoción de hábitos saludables
Recomiendo mantener la piel hidratada no solo con cremas, sino con el consumo de agua durante la jornada. También impulsamos charlas de nutrición donde resaltamos alimentos ricos en antioxidantes y vitaminas A, C y E, fundamentales para la salud cutánea.
Lo más importante de todas estas acciones no está en la técnica, sino en la forma de relacionarnos con cada persona. Cuando un colaborador me muestra una mancha nueva en su brazo, no lo veo como “un caso dermatológico”, sino como alguien que merece tranquilidad, orientación y acompañamiento.
Recuerdo a un trabajador que me dijo, al entregarle un bloqueador: “doctor, nunca pensé que en mi trabajo me cuidarían hasta de eso”. Ese tipo de comentarios reafirman que la medicina ocupacional no es solo prevención, sino también cercanía y empatía. Cada recomendación es, en el fondo, una forma de decir: “tu salud importa, tu vida importa”.
Reflexión sobre el impacto preventivo
El cuidado dermatológico es, a veces, subestimado. Sin embargo, la prevención del cáncer de piel y de las enfermedades cutáneas no solo preserva la salud, sino también la autoestima, la calidad de vida y la seguridad del trabajador. Un colaborador sano, que siente que su empresa se preocupa por él, se convierte en un trabajador más motivado, productivo y comprometido.
En PANASA, este enfoque de cuidado integral se alinea con nuestra responsabilidad social empresarial: no solo fabricamos papel, también construimos bienestar.
Conclusión
Mi labor como médico ocupacional en PANASA Callao no se limita a exámenes o diagnósticos. Es un compromiso diario por acompañar a cada colaborador en el cuidado de su piel, entendiendo que detrás de cada persona hay una familia y una vida que merece protección.
El llamado es claro: el autocuidado de la piel debe convertirse en un hábito cotidiano, no solo en el trabajo, sino en todos los espacios de nuestra vida. En un país como el Perú, donde la radiación solar es intensa y la contaminación ambiental constante, cuidar la piel es cuidar la vida.
