Por Redacción
CRDmedia

En marzo de 2021, el Dr. Eddy Alcántara fue designado como director de ProConsumidor y ratificado en febrero de 2023 hasta marzo de 2025. Curiosamente, esa ratificación le otorga ocho meses adicionales en el cargo, un detalle que no pasa desapercibido y que, como diría Shakespeare, nos lleva a pensar que “algo anda mal en el Estado de Dinamarca”.
Mientras tanto, la familia dominicana enfrenta una realidad incuestionable: los precios de los productos de primera necesidad han escalado sin freno. El arroz, los plátanos, el pollo y los huevos se han convertido en símbolos de una inflación que golpea los bolsillos de los más vulnerables.
Para ilustrar la magnitud del problema, basta con revisar los datos oficiales de la canasta básica:
| Fecha | Costo promedio | Variación |
|---|---|---|
| Agosto 2020 | RD$36,083 | Punto de partida con Abinader y el PRM |
| Junio 2024 | RD$45,255 | +RD$9,171 en cuatro años |
| Noviembre 2025 | RD$47,534 | +RD$11,451 desde agosto 2020 |
Este incremento de más de RD$11,000 en apenas cinco años refleja un aumento cercano al 32%. Sin embargo, en lugar de asumir con seriedad el drama de las familias, Alcántara aparece con su cara fresca en los medios, como si fuera el paladín de los consumidores, cuando en realidad se ha convertido en uno de los más grandes simuladores de este gobierno.
Resulta irónico que quien debería defender al pueblo se dedique a un “mediatour” por prensa escrita y no escrita, mientras los plátanos suben a RD$50 la unidad y el café se dispara hasta un 30% en noviembre. ¿Defensa del consumidor? Más bien defensa de su propio bienestar y de la silla que ocupa.
El cartón de huevos se mantiene en RD$209, pero no por gestión de ProConsumidor, sino por la resistencia de productores que luchan contra la especulación. El arroz y las habichuelas, pilares de la mesa dominicana, siguen variando de precio como si fueran artículos de lujo. Y Alcántara, con su discurso ensayado, pretende convencernos de que está del lado de la gente.
La ironía es brutal: mientras los hogares ajustan cada centavo para sobrevivir, el director de ProConsumidor se pasea como si fuera un héroe de la transparencia. Pero detrás de esa fachada, lo que se percibe es un funcionario más preocupado por salvaguardar su posición que por enfrentar la carestía que asfixia al país.
En este contexto, la pregunta es inevitable: ¿cómo puede un gobierno que se autoproclama defensor del pueblo mantener en su puesto a un funcionario que ha demostrado ser un “Laissez-faire“? La respuesta parece simple: porque en este gobierno la simulación es la norma y el bienestar de la familia dominicana es apenas un discurso vacío.
Hoy, cuando la canasta básica supera los RD$47,500 y la inflación se convierte en el enemigo cotidiano, la presencia de Eddy Alcántara en ProConsumidor es un insulto a la inteligencia colectiva. Un simulador que, con ironía amarga, representa lo peor de un aparato estatal que solo vela por su propia supervivencia.