
José Pablo Ortiz Giráldez, conocido por su papel en el cobro irregular a bancas de lotería, vuelve a ser noticia al figurar en el expediente del Seguro Nacional de Salud (Senasa). Su nombre aparece vinculado tanto al caso Calamar como al esquema de sobornos en contratos públicos.
Interrogatorio clave
El 5 de septiembre de 2022, Ortiz fue interrogado por los fiscales Yeni Berenice Reynoso y Wilson Camacho, quienes lo señalaron como investigado por asociación de malhechores, estafa contra el Estado, sobornos y lavado de activos.
Entrada al negocio ilegal
Su incursión en el cobro irregular se dio en 2016, a través de Fernando Crisóstomo, quien lo invitó a participar en un esquema de control de bancas de lotería y deportivas. Ortiz aceptó, convencido de que su perfil rígido era necesario para organizar el sistema.
El software de control
En 2017, Crisóstomo le propuso ser socio en un programa de software que unificaría el cobro de bancas. Ortiz supervisaba a Vladimir Crespo, empleado del Ministerio de Hacienda, quien entregaba informes semanales sobre las operaciones.
Tensiones internas
Las reuniones con Crespo se complicaron cuando este “no respetaba las reglas”. Finalmente salió del grupo, pero el esquema continuó con apoyo de Frizzo Messina, exviceministro de Hacienda, quien proveía información sobre puntos ilegales de venta.
La rigidez de Ortiz
Ortiz se ganó fama de ser “rígido” en el cobro. Según su testimonio, los banqueros acudían directamente a él para pagar en efectivo o depósitos, sin necesidad de ser llamados. El cobro estándar era de RD$3,500 por banca.
Grandes aportes
Loteka fue la banca que más dinero entregó, iniciando con RD$2.5 millones y llegando a RD$4 millones. En un solo mes, Ortiz aseguró haber recibido hasta RD$14 millones en efectivo.
Su remuneración
Al inicio, Ortiz recibía RD$200,000 mensuales, pero luego exigió RD$500,000 para continuar. “Nunca me dieron bono ni nada más”, declaró ante los fiscales.
Excepciones en el cobro
El único exonerado fue el exsenador del PLD, Antonio Cruz, quien colocaba bancas regularmente sin pagar el esquema.
Vínculo con Sergio Moya (Gory)
Ortiz relató que su salida en 2018 se debió a dos razones: primero, un conflicto con el diputado del PRM, Sergio Moya de la Cruz, alias Gory, quien supuestamente pagaba por sus bancas ilegales y máquinas tragamonedas.
Problemas de salud
Tras el enfrentamiento con Gory, Ortiz sufrió una crisis médica que lo llevó a cuidados intensivos en Cedimat. Al recuperarse, decidió abandonar el esquema por recomendación de su familia.
Manipulación del software
La segunda razón de su salida fue la manipulación de la licitación del software por parte de Marcial Guerrero, lo que generó la ruptura con Crisóstomo y su retiro definitivo del negocio.
Patrimonio declarado
Ortiz declaró poseer una casa, una Chevrolet Suburban 2021, un apartamento valorado en US$145,000, un préstamo de RD$5 millones, un AirBnB en Punta Cana Village y US$30,000 en ahorros para el tratamiento de su hijo.
Vínculo con Senasa
El nombre de Ortiz reapareció en el expediente contra Santiago Hazim, exdirector de Senasa. Según el Ministerio Público, Ortiz era clave en el cobro de sobornos para otorgar contratos, entregando el 90% a Hazim y quedándose con el 10%.
La trayectoria de José Pablo Ortiz muestra cómo un hombre que inició en el cobro irregular de bancas terminó vinculado a uno de los mayores casos de corrupción en el sistema de salud dominica
no. Su papel como “hombre rígido” lo convirtió en pieza clave de esquemas que hoy sacuden la institucionalidad del país.
Con informacion del Listin Diario.