
Santo Domingo, RD. – La República Dominicana podría recibir entre US$300 y US$400 millones adicionales durante este año gracias al repunte del precio internacional del oro, lo que representaría un apoyo clave al presupuesto nacional aprobado para 2026.
El economista Henri Hebrard explicó que esta bonanza fiscal proviene principalmente de la producción minera de Pueblo Viejo, en Cotuí, cuya rentabilidad se ha disparado por el incremento del metal precioso en los mercados globales.
El presupuesto estatal fue formulado sobre una base de US$3,467 por onza de oro, pero el precio ya supera los US$4,600, con proyecciones de alcanzar los US$6,000 antes de fin de año. Según Hebrard, este aumento podría generar alrededor de US$800 millones adicionales, de los cuales al menos la mitad correspondería al Estado dominicano.
Ese monto extraordinario se traduciría en más de RD$25,000 millones de ingresos fiscales, elevando las recaudaciones por minería de los RD$30,000 millones estimados en el presupuesto a cerca de RD$50,000 millones. “Esto apenas comenzando el año es una excelente noticia para la economía dominicana y para la ecuación fiscal del gobierno”, afirmó el economista.
Propuesta de un fondo soberano
Hebrard advirtió que estos ingresos no deben confundirse con recursos recurrentes y sugirió la creación de una ley que establezca un fondo soberano, similar al modelo peruano o colombiano, para invertir estratégicamente en comunidades mineras y proyectos de infraestructura a largo plazo. “Cada onza de oro que sale de la mina no vuelve. Hay que sembrar el oro”, recordó citando a Arturo Uslar Pietri.
El economista también consideró viable que el Banco Central reciba parte de los pagos por impuestos mineros en oro físico, lo que fortalecería las reservas internacionales y estimularía industrias como la joyería nacional.
Exportaciones y desafíos económicos
Además del oro, Hebrard destacó que productos como el cacao también han registrado aumentos de precios, contribuyendo a que las exportaciones alcanzaran un récord de US$14,645 millones en 2025. Sin embargo, aclaró que el crecimiento ha sido más por precio que por volumen, lo que explica el modesto avance del PIB, de apenas entre 2.2% y 2.3% en 2025.
Aunque sectores como turismo, remesas y exportaciones muestran buena salud, la caída sostenida del sector construcción, con cinco trimestres consecutivos a la baja, ha limitado el desempeño global de la economía. “El motor interno de la economía está débil. Si no fuera por el impulso externo, especialmente la minería, el escenario sería muy distinto”, concluyó Hebrard.