
El expresidente Barack Obama y la ex-primera dama Michelle Obama emitieron un contundente mensaje conjunto tras el tiroteo mortal en Minneapolis, donde agentes federales de migración terminaron con la vida de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años.
La pareja calificó el suceso como una “tragedia desgarradora” y una señal de alerta sobre el deterioro de los principios democráticos en el país.
Los exinquilinos de la Casa Blanca señalaron que estas acciones parecen diseñadas para intimidar y poner en peligro a los residentes de las ciudades estadounidenses.
La indignación de los Obama se suma a la de otros líderes políticos, como el expresidente Bill Clinton y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, quienes también exigieron el cese de las redadas masivas y mayor rendición de cuentas.
