
La jornada judicial de este lunes estuvo marcada por la expectativa y la tensión mediática en torno al caso de doña Rosa Disla, madre del coronel Rafael Núñez de Aza. La sala de audiencias se llenó de periodistas y camarógrafos que aguardaban el fallo, con la mirada puesta en una posible condena que generara titulares de impacto.
Sin embargo, el tribunal declaró la absolución de la señora Disla, una mujer de avanzada edad y con complicaciones de salud, lo que provocó un giro inesperado en la cobertura. Según denunció su abogado, Dr. Félix Portes, la prensa mostró un interés desmedido en capturar imágenes de la acusada en silla de ruedas, pero al conocerse la decisión de absolverla, gran parte de los medios abandonaron la sala sin dar seguimiento al desenlace.
Portes cuestionó la forma en que se manejó la acusación, señalando que nunca debió producirse y que pudo haber tenido como propósito ejercer presión sobre su hijo. “Cuando la justicia no se usa para esclarecer, sino para presionar, deja de ser justicia y se convierte en crueldad institucional”, expresó.
La absolución de Rosa Disla abre un debate sobre el rol de los medios en casos judiciales de alto perfil y sobre la necesidad de que la cobertura informativa se enfoque en la verdad y la sensibilidad humana, más allá del espectáculo.