De sus primeros pasos en Nueva York, sus colaboraciones con Héctor Lavoe y Rubén Blades, hasta su legado inmortal en la salsa y su partida en 2026.

La música latina está de luto. El trombonista, cantante y productor Willie Colón falleció el 21 de febrero de 2026 en Nueva York, a los 75 años, según confirmó su familia en un comunicado. “Partió en paz esta mañana rodeado de su amada familia”, expresaron sus allegados.
Nacido en el Bronx en 1950 bajo el nombre de William Anthony Colón, fue conocido como El Malo o El Varón de la Salsa. Desde muy joven se vinculó con la música, convirtiéndose en uno de los pioneros del movimiento salsero en Nueva York.
Su carrera despegó en 1967 cuando se unió a Héctor Lavoe, con quien formó una de las duplas más emblemáticas de la salsa. Juntos dieron vida a clásicos como Che Che Colé y El Malo, que marcaron el sonido urbano de la época.
En los años 70, Colón consolidó su estilo como trombonista y productor dentro de Fania Records, la disquera que impulsó la salsa a nivel mundial. Su música reflejaba la vida del barrio, la migración y las luchas sociales de la comunidad latina en Estados Unidos.
Posteriormente, colaboró con Rubén Blades, con quien creó álbumes icónicos como Siembra (1978), considerado uno de los discos más vendidos en la historia de la salsa. Su capacidad para fusionar ritmos y narrativas sociales lo convirtió en un referente cultural.
Además de su faceta musical, Willie Colón incursionó en la política y el activismo comunitario, defendiendo causas de la diáspora latina y participando en iniciativas sociales en Nueva York.
Su legado fue reconocido con múltiples premios, entre ellos el Premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammys, que destacó su aporte al convertir la salsa en un fenómeno global y en una estética que definió generaciones.
Con más de cinco décadas de trayectoria, Colón dejó una discografía extensa que incluye éxitos como Idilio, Gitana, El Gran Varón y Juanito Alimaña. Su música sigue siendo un símbolo de identidad y resistencia cultural.
La noticia de su muerte ha generado una ola de homenajes en todo el mundo, con artistas y fanáticos recordando su influencia y su capacidad para transformar la salsa en un lenguaje universal.
Willie Colón se despide, pero su trombón y su voz seguirán resonando en cada esquina donde la salsa sea celebrada. Su historia es la de un niño del Bronx que se convirtió en leyenda y que, hasta el último día, mantuvo viva la esencia de la música latina.