
El reconocido empresario dominicano Felipe Vicini ha decidido llevar a los tribunales un caso que, según sus abogados, atenta directamente contra su honor y reputación. La acción legal fue presentada ante la Procuraduría Especializada contra los Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, en contra de Rolando Espinal, a quien acusa de difamación e injuria por declaraciones emitidas en diversas plataformas digitales.
Vicini, representado por un equipo legal integrado por Leonel Melo Guerrero, Michele Hazoury Terc, Carlos Bordas y Natalia Aristy, fundamenta su querella en la presunta violación de los artículos 21 y 22 de la Ley núm. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, normativa que sanciona penalmente la difamación y la injuria cuando estas afectan la dignidad, el honor y la reputación de las personas.
Los fundamentos de la querella
De acuerdo con la instancia, las declaraciones de Espinal serían “falsas, lesivas y carentes de fundamento”, difundidas con el objetivo de dañar la imagen pública de Vicini. La acción legal no solo busca reparar el daño causado, sino también establecer un precedente en el ámbito jurídico dominicano frente al uso irresponsable de los medios digitales.
En un comunicado de prensa, el abogado Leonel Melo expresó:
“La interposición de esta acción legal responde al firme interés de defender la verdad, proteger la reputación y poner fin a prácticas reiteradas de difamación sustentadas en acusaciones falsas, promovidas por personas que buscan notoriedad mediática en detrimento del buen nombre ajeno”.
Un precedente para la libertad de expresión responsable
La defensa de Vicini sostiene que este caso no se limita a un conflicto personal, sino que pretende marcar un precedente claro en el país. Según sus abogados, se trata de reafirmar que la libertad de expresión, aunque es un derecho fundamental, no puede ser utilizada como escudo para difundir acusaciones maliciosas o difamatorias.
“Con esta acción se persigue desalentar este tipo de conductas y reafirmar que el ejercicio de la libertad de expresión no ampara el uso irresponsable, malicioso y difamatorio de los medios de comunicación, ni puede seguir ocurriendo impunemente en el país”, añadieron los representantes legales.
Contexto y repercusiones
El caso se inscribe en un momento en que las redes sociales y plataformas digitales se han convertido en espacios de gran influencia pública, pero también en escenarios donde proliferan acusaciones sin sustento. La querella de Vicini pone sobre la mesa el debate sobre los límites de la libertad de expresión y la necesidad de proteger la reputación de las personas frente a ataques mediáticos.
De prosperar, esta acción legal podría convertirse en un referente jurídico en materia de difamación digital en República Dominicana, enviando un mensaje claro sobre las consecuencias de utilizar las plataformas tecnológicas para difundir informaciones falsas.