
La adrenalina, las garras y el poderío ofensivo del equipo dominicano quedaron sepultados este domingo en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol, en un duelo cargado de tensión y emociones.
Los quisqueyanos, que llegaron al partido promediando más de diez carreras por choque, fueron frenados por la maquinaria estadounidense y cayeron con marcador cerrado de 2-1, despidiéndose del torneo con dignidad pero sin alcanzar la ansiada final.
El estelar Paul Skenes, lanzador de los Piratas, se combinó con cinco relevistas para dejar en apenas una vuelta al poderoso bateo dominicano. Mientras tanto, Gunnar Henderson y Roman Anthony conectaron jonrones solitarios en el cuarto episodio, suficientes para darle a Estados Unidos las anotaciones que necesitaba para asegurar el triunfo.
Con esta victoria, los norteamericanos avanzan a su tercera final consecutiva en el Clásico Mundial. En 2017 vencieron a Cuba, en 2023 cayeron ante Japón, y ahora esperan al ganador del choque entre Venezuela e Italia para definir su próximo rival.
Skenes estuvo intratable en el montículo: trabajó 4.1 entradas, permitió solo un jonrón de Junior Caminero en el segundo episodio, no otorgó boletos y ponchó a dos. Tras sus 71 lanzamientos, el relevo estadounidense mantuvo la ventaja con precisión quirúrgica hasta que Mason Miller cerró el partido ante 36,337 fanáticos que desafiaron la lluvia.
Los dominicanos, pese a la derrota, dejaron huella en el torneo. Se marchan con 52 carreras anotadas y un nuevo récord de 15 jonrones conectados, superando la marca de México (14 en 2009). Caminero, autor de tres cuadrangulares, fue uno de los grandes protagonistas, aunque tras la derrota permaneció cabizbajo en el dugout, reflejando la frustración del equipo.
El pitcheo quisqueyano también brilló. Luis Severino fue un digno rival de Skenes, con 3.1 entradas de calidad, seis ponches y apenas una carrera permitida. En total, los lanzadores dominicanos abanicaron a 15 contrarios y concedieron solo dos boletos, demostrando que el duelo fue un verdadero choque de titanes.
Sin embargo, las oportunidades desperdiciadas marcaron la diferencia. En el cuarto episodio dejaron las bases llenas sin poder anotar; en el quinto, un doble play de Juan Soto apagó la amenaza; y en el séptimo, tras un doble de Wells y un sencillo de Perdomo, Tatis Jr. y Ketel Marte fueron ponchados. La última opción llegó en el noveno, cuando Julio Rodríguez avanzó a segunda por un pitcheo salvaje, pero Oneil Cruz y Perdomo no lograron traerlo al plato.
Al final, el jonrón solitario de Caminero fue insuficiente frente a los batazos de Henderson y Anthony. Estados Unidos apagó el “Plátano Power” y avanzó a la final, mientras Dominicana se despide con la frente en alto, sabiendo que su ofensiva y su pitcheo dejaron una marca histórica en el torneo.