
El precio del petróleo de Texas (WTI) cerró este viernes en US$98.32 por barril, casi cinco dólares por encima del nivel alcanzado el lunes, cuando se situó en US$93.50.
A pesar del repunte en la jornada, el balance semanal reflejó una ligera caída de 0.49 %, mientras que en el acumulado mensual el crudo registra un impresionante aumento superior al 48 %.
Este comportamiento evidencia la volatilidad del mercado energético, marcado por tensiones geopolíticas y factores de oferta y demanda que continúan presionando los precios internacionales.
El ascenso del WTI genera preocupación en sectores económicos y productivos, ya que el petróleo sigue siendo un insumo clave para el transporte, la industria y la generación eléctrica, con efectos directos sobre la inflación y los costos operativos a nivel global.