
Santo Domingo, RD. – El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) ajustaron a la baja la proyección de crecimiento de la economía dominicana, ubicándola en 3.7% para 2026, según el reporte “Perspectivas para la Economía Mundial” presentado durante las reuniones de primavera de ambos organismos. Para la región, el crecimiento estimado es de 2.3%.
El gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu, participó en los encuentros celebrados del 13 al 18 de abril, donde sostuvo reuniones con altos funcionarios del FMI, incluyendo al nuevo director del Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Chalk, y su directora adjunta, Dora Iakova, con quienes discutió las perspectivas de crecimiento e inflación en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
Durante las sesiones, Valdez Albizu también compartió con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien subrayó la importancia de contar con fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar crisis globales. Georgieva advirtió sobre riesgos derivados de tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la volatilidad en los precios del petróleo y materias primas.
El gobernador dominicano destacó que la inflación interanual se situó en 4.63% en marzo de 2026, dentro del rango meta de 4.0% ± 1.0%, y que la actividad económica mostró una recuperación gradual en los primeros meses del año, con expansiones de 3.5% en enero y 3.9% en febrero.
Asimismo, resaltó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó los USD 5,032.8 millones en 2025, mientras los ingresos de divisas por remesas, turismo, exportaciones y servicios sumaron USD 47,291.5 millones, contribuyendo a la estabilidad del tipo de cambio.
La delegación del BCRD también participó en encuentros con ministros y gobernadores de bancos centrales de América Latina, Canadá y Estados Unidos, además de reuniones con entidades financieras globales como Bank of America, BNP Paribas y CITI, enfocadas en fortalecer la captación de inversión extranjera y las capacidades de financiamiento del país.
Con estas reuniones, la República Dominicana reafirma su compromiso de mantener la estabilidad macroeconómica y proyectar confianza en los mercados internacionales, en medio de un panorama global convulso.