
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) anunció que mantendrá sin cambios su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5.25% anual, así como la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) en 5.75% anual y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) en 4.50% anual.
La decisión, según explicó la institución, responde a un contexto internacional marcado por mayor incertidumbre global, derivada de los cambios en la política comercial de Estados Unidos y las tensiones geopolíticas, además de las presiones inflacionarias provocadas por choques de oferta en los precios de los alimentos.
Contexto internacional
El panorama económico mundial fue clave en la evaluación del BCRD. En Estados Unidos, la economía mostró resiliencia en 2025 con un crecimiento de 2.2%, y las proyecciones para 2026 se revisaron al alza a 2.6%, según Consensus Forecasts. El mercado laboral da señales de estabilización y la inflación se moderó a 2.4%, aunque aún por encima de la meta de 2.0%. Analistas anticipan que la Reserva Federal podría retomar los recortes de tasas a mediados de este año.
En la Zona Euro, la economía creció 1.5% en 2025 y se espera una expansión de 1.2% en 2026, pese a los conflictos geopolíticos. La inflación interanual se mantiene cerca de la meta del BCE, en 1.7%, lo que sugiere estabilidad en las tasas de referencia.
En América Latina, el crecimiento continúa moderado, con proyecciones de 2.2% en 2025 y 2.1% en 2026. La inflación se mantiene dentro de los rangos meta en la mayoría de los países, lo que ha llevado a varios bancos centrales a mantener sus tasas sin cambios.
Evolución de la economía local
En el plano nacional, la inflación interanual se ubicó en 4.98% en enero de 2026, cerca del límite superior del rango meta de 4.0% ± 1.0%, afectada por fenómenos climáticos que impactaron los precios de los alimentos. La inflación subyacente también se mantuvo dentro del rango, en 4.89%, influida por efectos de segunda vuelta.
El BCRD prevé que la inflación mensual se modere en los próximos trimestres, convergiendo hacia el centro del rango meta al cierre de 2026.
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 3.5% en enero, impulsado por construcción, manufactura y servicios. Para 2026, se proyecta una expansión cercana al 4.0%, apoyada en el dinamismo del sector externo, condiciones monetarias favorables y el gasto de capital del Gobierno.
Impacto en las tasas y el crédito
La reducción de la TPM en 50 puntos básicos durante el segundo semestre de 2025 colocó la política monetaria en una postura neutral. Desde entonces, el mecanismo de transmisión ha operado eficientemente, reflejado en una caída de la tasa interbancaria de 12.6% en junio de 2025 a 7.4% en febrero de 2026.
Las tasas bancarias también han disminuido: la tasa activa promedio pasó de 15.7% a 13.5%, mientras que la pasiva se redujo de 9.0% a 6.1% en el mismo período. Esto ha impulsado el crédito al sector privado, que creció más de 8% interanual en febrero, especialmente en préstamos productivos y para adquisición de viviendas.
Sector externo y reservas
El desempeño externo ha sido favorable. En 2025, las exportaciones alcanzaron US$15,931 millones, el turismo generó US$11,319 millones y las remesas sumaron US$11,866 millones. Como resultado, el déficit de cuenta corriente se redujo de 3.1% del PIB en 2024 a 1.2% en 2025, financiado por una inversión extranjera directa de US$5,032 millones.
El tipo de cambio se ha mantenido estable, con una apreciación acumulada de 4% a febrero de 2026, mientras que las reservas internacionales se ubican en torno a US$16,100 millones, equivalentes a más del 12% del PIB y seis meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el FMI.