
Santo Domingo, R.D. — Este fin de semana, la política y la elegancia se dieron cita en la Catedral Primada de América, donde Juan Garrigó Mejía, figura emergente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), contrajo matrimonio con Isabella Staffeld Cáceres, en una ceremonia solemne que reunió a las más destacadas personalidades del ámbito político y social dominicano.
El evento, seguido en tiempo real por medios y redes sociales, se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados del país. La presencia del presidente Luis Abinader, junto a líderes institucionales, familiares y amigos, imprimió al acto un tono de relevancia nacional, donde lo íntimo se entrelazó con lo institucional.

Isabella Staffeld Cáceres, ahora conocida como “la nueva Garrigó”, se incorpora a una familia emblemática: esposa de Juan, hijo de la alcaldesa Carolina Mejía y nieto del expresidente Hipólito Mejía. Aunque mantiene un perfil discreto, su papel en esta unión ha despertado curiosidad pública, especialmente por el creciente protagonismo político de su esposo.
La boda no solo consolidó una relación personal, sino también una alianza simbólica entre juventud, tradición política y proyección social. Con estética elegante y producción de alto nivel, el enlace reafirma el posicionamiento de Garrigó Mejía como una figura con potencial de liderazgo dentro del PRM y la política dominicana.