Cuando el dinero de las pensiones paga riesgos que no le corresponden

Por Ruth Esther Díaz de Medina.
Ciudadania RD Media

Cuando el dinero de las pensiones paga riesgos que no le corresponden
 Presidenta de la Federación Nacional de Mujeres Trabajadoras (FENAMUTRA), sindicato afiliado a la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD). Directora Ejecutiva del Centro Especializado en Formación de Servicios Domésticos (CEFESD),vicepresidenta alterna mundial del Comité de Mujeres de la UITA, Representante Política ante el Comité Ejecutivo para América Latina, de la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH), Miembro del Comité Ejecutivo de Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales (CLATE), de la UNI Global Union y Ex miembro del Consejo Nacional de la Seguridad Social.

La reciente caída cercana al 30 % en el valor de las acciones de César Iglesias desde su colocación inicial ha reabierto un debate que en la República Dominicana todavía no hemos querido enfrentar con suficiente profundidad:

¿para qué se utilizan realmente los fondos de pensiones de los trabajadores?

Desde que el precio de la acción comenzó a descender, distintas voces han intentado tranquilizar al mercado. Se afirma que el sistema financiero es sólido, que el mercado eventualmente se recupera y que la inversión representa solo una fracción del portafolio de los fondos.

Pero ese no es el verdadero punto.
Los recursos administrados por las Administradoras de Fondos de Pensiones no pertenecen al mercado, ni a las empresas, ni a los intermediarios financieros.

Son el ahorro acumulado durante décadas por millones de trabajadores dominicanos, quienes confían en que esos recursos les permitirán vivir con dignidad al final de su vida laboral.

Por ello, el principio que debe guiar cualquier decisión de inversión es claro: proteger y maximizar el valor de esos ahorros.

Sin embargo, en el caso de esta emisión, el mercado ha demostrado que la valoración inicial pudo haber estado inflada. Las acciones fueron colocadas alrededor de 129 pesos, mientras que hoy rondan los 90 pesos. Una corrección que muchos analistas ya advertían como posible, producto de una tasa de descuento demasiado baja y de expectativas de crecimiento que el tiempo ha puesto en duda.

Pero el problema más delicado no es únicamente la caída del precio.
Es la liquidez.

En teoría, una acción puede tener un valor determinado en el mercado. En la práctica, ese valor solo es real cuando existe suficiente demanda para comprarla. En este caso, el mercado secundario es extremadamente reducido, lo que significa que los fondos que adquirieron grandes volúmenes de estas acciones tienen pocas posibilidades de venderlas sin afectar aún más su precio.

En otras palabras, el sistema terminó concentrando recursos de los trabajadores en un activo difícil de mover.
Cuando eso ocurre con inversiones privadas, forma parte del riesgo empresarial. Pero cuando sucede con dinero destinado a las pensiones, el debate deja de ser puramente financiero. Se convierte en una discusión sobre responsabilidad fiduciaria y protección del ahorro de los trabajadores.

Los fondos de pensiones no pueden convertirse en instrumentos para sostener emisiones empresariales, ni en mecanismos para absorber riesgos que el mercado no está dispuesto a asumir.

Su razón de ser es otra: garantizar seguridad económica a quienes sostienen la economía con su trabajo diario.

Por eso, este episodio debería servir para abrir un debate serio sobre la transparencia, los criterios de inversión y los niveles de riesgo que se permiten cuando se administran recursos previsionales.

 

Porque al final, los fondos de pensiones no son capital especulativo.
Son el futuro de millones de trabajadores dominicanos.

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Author: CRDMedia

CRDMedia es un medio digital de comunicación en República Dominicana, comprometido con la defensa de los derechos de los ciudadanos.

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