
Naciones Unidas (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este miércoles una resolución en contra de «los ataques atroces» de Irán contra Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, que no menciona los bombardeos iniciales de Estados Unidos e Israel que originaron el conflicto.
El documento, presentado por Baréin en nombre del resto de países atacados, contó con el apoyo de 13 de los 15 países que forman el órgano, ningún voto en contra y las abstenciones de China y de Rusia.
Antes de la votación, 135 países, entre ellos Estados Unidos e Israel, además de Reino Unido, Francia o España, habían respaldado esta iniciativa, que «exige» a la República Islámica que «ponga fin de inmediato y sin condiciones a toda provocación o amenaza contra los Estados vecinos».
En este sentido, el Consejo de Seguridad exhorta a Irán a cumplir «plenamente con sus obligaciones en virtud del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, en particular con respecto a la protección de los civiles y los bienes de carácter civil en los conflictos armados».

El texto reitera su compromiso con «la integridad territorial, la soberanía y la independencia política» de los países afectados y condena que se haya «atentado deliberadamente contra bienes de carácter civil» y las bajas que estos han provocado.
Según el embajador de Baréin ante la ONU, Jamal Alrowaiei, esta votación demuestra la «unidad del Consejo de Seguridad».
«El mensaje es claro: La comunidad internacional se muestra firme en su rechazo a estos ataques injustos y hostiles de Irán», declaró.
Irán señala una «injusticia flagrante»
El embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, denunció que la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad contra los ataques de Irán a países de Oriente Medio constituye una «injusticia flagrante» contra su país, «la principal víctima».
«Esta resolución es una injusticia flagrante contra mi país, la principal víctima de un claro acto de agresión», declaró el iraní.

El iraní aseguró que el texto aprobado «distorsiona la realidad e ignora deliberadamente las causas profundas de la crisis»: «La consideramos injusta e ilegal, incompatible con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional».
El representante alertó que «establece impunidad» a la vez que envía un mensaje «erróneo» a la comunidad internacional que «envalentona a los agresores a cometer más crímenes».
Fracasa el pedido a «todas las partes» de cesar los ataques
Tras el primer debate, el Consejo de Seguridad de la ONU revisó y rechazó una resolución, propuesta por Rusia, que insta a «todas las partes» a detener inmediatamente los ataques en Oriente Medio.
El texto contó con el apoyo de 4 de los 15 miembros de órgano, el voto en contra de Estados Unidos (que ejerció su derecho de veto) y Letonia y 9 abstenciones.
La resolución, que no señala a ningún país como agresor, insta a «todas las partes a que cesen inmediatamente sus actividades militares y se abstengan de una mayor escalada en Oriente Medio y más allá».

El embajador de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, había calificado la propuesta inicial de Baréin como «sesgada y parcial», y negó que sirva para mantener la paz.
Confunde la causa y el efecto», declaró Nebenzia.
El embajador justificó su crítica en que el texto es «extremadamente desequilibrado» y, a su juicio, «no cumple con el propósito de mantener la paz y la seguridad internacionales».
Por su parte, el representante de China ante la ONU, Fu Cong, defendió la abstención de su país en la resolución que propuso Baréin al considerar que el texto «no es equilibrado», ya que, dijo, el conflicto lo iniciaron EE.UU. e Israel «sin autorización y en medio de negociaciones».
El representante chino dijo que la prolongación del conflicto «no ofrece beneficio alguno» y que la mejor manera de evitarlo es «que EE.UU. e Israel cesen sus operaciones de inmediato».
La cifras de los enfrentamientos
Teherán empezó a bombardear a los países árabes del Golfo Pérsico y a Jordania, en los que Washington tiene bases militares, como respuesta al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra su país, que ya se ha cobrado la vida de miles de civiles, entre ellos 168 niñas en un colegio del país, además de la de su entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula militar.
Los bombardeos de Irán contra el resto de países han dejado más de una decena de muertos y de un centenar de heridos.

Emiratos Árabes Unidos ha informado de al menos tres muertos y 58 heridos por los ataques iraníes, tres de ellos en las inmediaciones del aeropuerto de Dubái.
La Media Luna Roja y el embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, afirmaron que al menos 1.332 civiles han muerto en ataques en 636 lugares del país desde el inicio de los bombardeos el pasado 28 de febrero.
La ONU exige a Irán no ampliar el conflicto en el estrecho de Ormuz
La guerra en Oriente Medio ha desarrollado una crisis energética por la escalada significativa del precio del petróleo en los mercados internacionales ante la situación en el estrecho de Ormuz, un enclave energético estratégico controlado por Irán por donde pasa aproximadamente el 20 % del petróleo mundial y gran parte de minerales estratégicos.
El Consejo condena en esta resolución cualquier acción o amenaza de Teherán «que tenga por objeto cerrar, obstaculizar o dificultar de cualquier otra forma la navegación internacional a través del estrecho de Ormuz, o que ponga en peligro la protección marítima en Bab el-Mandeb».
«Cualquier intento de impedir el paso en tránsito legítimo o la libertad de navegación en estas vías navegables internacionales constituye una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales», apunta, mientras insta a Irán a abstenerse «inmediatamente» de cualquier acción.
