
“El campo está reviviendo”. Con esas palabras, el presidente del Frente Agropecuario del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Eulalio Ramírez, aseguró que los hijos de agricultores han comenzado a interesarse nuevamente en trabajar la tierra, lo que marca un cambio en la dinámica rural.
Ramírez explicó que la migración desde las zonas rurales se ha detenido y que, como resultado, se han incorporado más de 900,000 tareas de tierra en todo el territorio nacional. Según dijo, estas parcelas estaban abandonadas y ahora se integran a la producción agrícola.
En rueda de prensa, el dirigente destacó que el Gobierno, a través del Banco de Desarrollo y Exportaciones (Bandex), ha destinado recursos para financiar maquinarias y tecnologías que permitan tecnificar el campo y reducir la dependencia de la mano de obra tradicional.
Asimismo, reveló que se está trabajando en programas de incentivos para que personas que emigraron de los campos puedan reincorporarse a las actividades agropecuarias, fortaleciendo así la producción nacional y el relevo generacional en la agricultura.
Sin embargo, estas declaraciones contrastan con las opiniones recogidas por el Observatorio de Políticas Migratorias (OPM), que se reunió recientemente con productores del Cibao y la línea Noroeste. Allí, los agricultores expresaron preocupación por la falta de interés de las nuevas generaciones en la agricultura.
Los productores señalaron que muchos jóvenes prefieren vender las tierras heredadas en lugar de dedicarse al cultivo, lo que ha