
En el Centro Educativo Patria Mella, ubicado en Santo Domingo Este, los estudiantes han sido obligados a abandonar las aulas al mediodía debido a trabajos de infraestructura que debieron realizarse durante las vacaciones. La decisión, tomada por acuerdo entre docentes y autoridades distritales, evidencia una falla estructural en la planificación educativa del país.
¿Cómo es posible que una escuela de Jornada Escolar Extendida, que además ofrece docencia nocturna y fines de semana, funcione en condiciones tan precarias? ¿Por qué el Ministerio de Educación permite que los estudiantes convivan entre varillas, piedras y polvo, como si la seguridad escolar fuera un lujo y no un derecho?
Los baños no tienen pozo séptico, los techos están expuestos con tuberías corroídas, las paredes agrietadas, ventanas rotas, puertas oxidadas y aulas sin pizarras. ¿Qué tipo de aprendizaje puede florecer en un entorno donde ni siquiera hay electricidad para encender un abanico?

La acumulación de butacas dañadas, reportadas en múltiples ocasiones por la directiva, sigue sin respuesta. ¿Cuántas veces más deben los docentes y padres levantar la voz para que el Ministerio de Educación actúe? ¿Cuántos estudiantes deben perder horas de clase por negligencia administrativa?
El profesor Rubén Cuevas lo dijo claro: “Las autoridades no debieron esperar que un centro educativo llegue a estas condiciones”. Pero lo hicieron. Y lo siguen haciendo. ¿Dónde está el plan de mantenimiento escolar? ¿Dónde están los fondos públicos que deberían garantizar espacios dignos para aprender?

Techo sin protección en Escuela Patria MellaLeonel Mato
Mientras el discurso oficial habla de calidad educativa, los estudiantes de Patria Mella conviven con el abandono. Esta no es una excepción: es el reflejo de un sistema que no escucha, no planifica y no protege. La educación no puede construirse sobre ruinas.
Con información del Listin Diario y de SIN…