
Celia Pérez León,
Redactora especializada en estilo de vida, bienestar y cultura
¿Cuántas veces has visto a alguien que claramente ha pasado los 50 defender que sigue teniendo un “alma joven”? Habitualmente, tras la famosa frase suele ir una acción que intenta aferrarse a otro momento vital y que deja al individuo en cuestión en evidencia. Porque lo cierto es que no hay nada de malo en tener 50 años, o 60, o 70. O los que sean.
Lo verdaderamente importantes, es aceptar el paso del tiempo para poder beneficiarnos de sus virtudes. Y Helen Mirren, gran actriz y un ejemplo de la lucha contra el edadismo que inunda nuestra sociedad, lo tiene muy claro. Ella no tiene un “alma joven”. Tiene un alma de 80 años, la edad que cumplió el pasado 26 de julio, que la acompaña en todas sus aventuras con la sabiduría que solo se obtiene cuando se ha vivido. Un alma con muchos años pero llena de vitalidad: la actriz estrena el 28 de agosto nueva película, El club del crimen de los jueves, que protagoniza junto a Pierce Brosnan.
Aceptar la edad
La actriz inglesa sabe que vivir es indispensable para aprender. Desde que comenzase su carrera en 1966, su calidad como actriz y como persona no ha hecho más que mejorar. La británica, que ha dado vida a decenas de personajes en cintas tan icónicas como The Queen, Red o Excalibur, está más que dispuesta a recordarnos que a ella nadie tiene que quitarle años.
“Ni me siento llena de juventud ni tengo espíritu joven”, explicaba la actriz en el podcast Brave New World, “mi espíritu tiene exactamente la misma edad que yo. Tal vez soy positiva y disfruto de las cosas, tal vez estoy sana, pero eso no es ser joven, eso es ser exactamente quién eres”.
Desde la perspectiva de la psicología, estas palabras tienen mucho sentido. Porque aceptar la edad forma parte de integrar nuestra historia vital. Y es que precisamente uno de los grandes desafíos del crecimiento personal consiste en integrar cada una de nuestras versiones y etapas vitales, para poder mirar hacia atrás sin arrepentimiento, asumir con dignidad lo vivido y disfrutar lo que aún queda por vivir.
Negar la edad, por el contrario, puede llevarnos a vivir en contradicción, en conflicto interno, desconectándonos de nosotros mismos.
Cumplir años es un regalo

“A medida que envejecemos, la vida puede volverse más difícil”, explicaba la actriz, que es embajadora del proyecto Age UK. “Muchos empezarán a ser tratados de forma diferente, lo cual no solo puede ser perturbador, sino también injusto.
Es un desafío ambicioso, pero realmente importante, ya que las cosas deben cambiar y es de interés para todos garantizar que las personas mayores sean respetadas y tratadas como los individuos que son”, añadía.
Además, más allá de sus desafíos, cumplir años también está lleno de ventajas. Según la psicología, los regalos de la edad son:
- Mayor autoconocimiento. Sabes quién eres, qué quieres y qué no estás dispuesta a tolerar.
- Más estabilidad emocional. Menos drama, más perspectiva y serenidad ante los problemas.
- Mejor gestión del tiempo y prioridades. Valoras lo importante y dejas lo que no suma.
- Menos miedo al qué dirán. Vives con más autenticidad y libertad personal.
- Mayor sabiduría emocional. Transformas las experiencias en comprensión y acompañamiento.
- Más gratitud y disfrute de lo cotidiano. Aprendes a saborear lo sencillo y estar presente.
Acepta tu edad, vive con intensidad
Para Mirren, el primer paso es aceptar que la edad está ahí. Que tienes los años que tienes. Y que no pasa nada por haberlos cumplido, porque lo cierto es que nunca es demasiado tarde para empezar algo. Ella, por ejemplo, es una firme defensora del ejercicio físico para poder seguir disfrutando de la vida. “No tienen por qué apuntarse a un gimnasio. Pueden ser pequeños cambios, como dar un paseo corto o practicar yoga, algo que todavía disfruto”, explicaba.
Además de eso, la psicología nos da algunos consejos para abrazar la edad como un regalo y dejar de machacarnos por la “pérdida” de la juventud. Porque no la hemos perdido, la hemos vivido.
- Cambia la narrativa. No envejeces, evolucionas. Sustituye frases negativas por otras que celebren tu crecimiento personal.
- Busca referentes positivos. Sigue a mujeres reales y potentes que vivan su edad con orgullo.
- Haz una lista de tus logros vitales. Anota todo lo que ahora haces mejor que hace 10 años.
- Disfruta el presente sin culpa. Regálate placer, juego y momentos de alegría sin justificarte.
- Rodéate de personas que te vean de verdad. La edad pesa menos cuando te rodeas de relaciones auténticas.
Fuente: CUERPOMENTE