
Santo Domingo, RD. – El nombre de Fernando Paniagua, conocido por todos como Nando, se ha transformado en el emblema de un reclamo que crece en las bases. Para la militancia, Nando representa la coherencia y la entrega de quienes defendieron el proyecto de cambio desde sus inicios. Con una trayectoria sólida, compromiso demostrado y lealtad incuestionable, sus seguidores insisten en que posee la capacidad y la credibilidad necesarias para asumir responsabilidades públicas. El clamor es claro: la militancia quiere ver a Nando ocupar el lugar que, por mérito y sacrificio, consideran que le corresponde.
En un mensaje dirigido al mandatario, se subraya que mientras muchos que no dieron la cara en los momentos difíciles hoy ocupan posiciones importantes, figuras como Nando siguen esperando, a pesar de haber trabajado, sudado y defendido el proceso desde el primer día.
“La militancia observa, la base comenta y la gente se pregunta si el sacrificio y la entrega realmente cuentan”, señala el texto, al tiempo que advierte que gobernar también implica reconocer a quienes han sido coherentes, firmes y consecuentes.
El reclamo insiste en que el cambio no puede construirse únicamente con tecnócratas de escritorio ni con reciclados de viejas prácticas, sino también con hombres comprometidos, preparados y con credibilidad en las calles.
El tiempo pasa y la pregunta sigue en el aire: ¿cuándo le llegará el turno a Fernando Paniagua, Nando?