El presidente Luis Abinader inicia el 2026 con una amplia reestructuración de su gabinete, marcada por los decretos 1-26, 2-26 y 3-26. Estos cambios en ministerios y direcciones clave buscan reforzar la transparencia y la eficiencia, pero surgen en medio de rumores y riesgos políticos, tras la captura de Nicolás Maduro por narcotráfico y las menciones de dirigentes del PRM en investigaciones de autoridades estadounidenses.