
El comunicador Julio Martínez Pozo reveló que el exaspirante presidencial y dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ingeniero Ramón Alburquerque, atraviesa un delicado y crítico estado de salud, al punto de haber sido considerado prácticamente desahuciado por los especialistas que atienden su condición médica.
De acuerdo con la información ofrecida, Alburquerque, de 76 años, enfrenta un diagnóstico de cáncer de hígado en fase avanzada, situación que ha sido catalogada como de extrema gravedad y con mínimas probabilidades de recuperación. El veterano político regresó al país en medio de un cuadro clínico complejo que mantiene en constante preocupación a familiares, allegados y figuras del ámbito político y social.
Ante la gravedad del caso, el obispo de la Diócesis Nuestra Señora de la Altagracia de Higüey, monseñor Jesús Castro Marte, hizo un llamado a la ciudadanía para unirse en oración por la pronta recuperación del ingeniero Alburquerque, quien actualmente recibe atención médica especializada en la ciudad de Nueva York.
En un mensaje cargado de fe y solidaridad, el prelado resaltó la trayectoria y el aporte social del dirigente político, a quien definió como un ciudadano con un legado de transformación y compromiso con la sociedad dominicana. Asimismo, exhortó a encomendar su vida a Dios para que, en sus palabras, “pase sus manos sanadoras sobre él”.
La noticia ha generado un profundo impacto en la opinión pública, pues Alburquerque es considerado una de las voces más críticas y firmes dentro del PRM, con una carrera marcada por la defensa de la institucionalidad y la transparencia. Su estado de salud, por tanto, no solo conmueve a su círculo cercano, sino también a quienes reconocen su papel en la vida política nacional.