
St. Paul, Minnesota – Lo que parecía una tarde tranquila terminó en una pesadilla para Nasra Ahmed, una joven de 23 años nacida en Estados Unidos, quien fue detenida a la fuerza por agentes federales mientras caminaba por el estacionamiento del complejo de apartamentos de su tía.
Según el testimonio de Ahmed, una docena de agentes la rodearon sin explicación clara. Ella asegura que mostró su identificación estadounidense en el acto, pero eso no impidió que fuera esposada, trasladada y encarcelada durante más de 48 horas.
“Les dije que era ciudadana, que tenía mis documentos, pero no escucharon”, relató Ahmed tras ser liberada. El caso ha generado indignación entre activistas y defensores de derechos civiles, quienes denuncian un patrón de detenciones arbitrarias y discriminación racial en operativos migratorios.
La joven, de ascendencia somalí, fue liberada sin cargos, pero el daño emocional y la humillación pública ya estaban hechos. Su familia exige una disculpa formal y una investigación sobre el procedimiento de los agentes involucrados.
Este incidente se suma a una creciente lista de casos en los que ciudadanos estadounidenses, especialmente de comunidades afrodescendientes o inmigrantes, han sido detenidos por error en operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que ha reavivado el debate sobre el perfil racial y el respeto a los derechos constitucionales.
Mientras tanto, Nasra Ahmed intenta recuperar la normalidad, aunque confiesa que aún no puede dormir tranquila: “No sabía que ser ciudadana no era suficiente para sentirme segura en mi propio país”.