
Santo Domingo, RD. — Eran las 9:36 de la noche del pasado viernes cuando una llamada desde la Academia de Béisbol Amauris Nina encendió la esperanza en el hogar de los esposos Talmaré-Pimentel. Gustavo Talmaré, su hijo de 14 años, era uno de los principales prospectos para la firma internacional del 15 de enero de 2027. La familia pensó que había llegado el momento de su gran salto a las Grandes Ligas.
La emoción se desbordó cuando uno de los choferes de la academia les pidió que se trasladaran de inmediato al complejo. Baltazar Talmaré, padre de Gustavo, trabajaba como chofer en un hotel, mientras que su esposa, María Esther, laboraba en una zona franca cercana a su hogar en Los Frailes. Ambos salieron con el corazón acelerado, imaginando que su hijo había preacordado con alguna de las más de veinte franquicias interesadas en él.
Pero la ilusión se convirtió en pesadilla. Dos horas después, luces intermitentes del 911 y del cuerpo de bomberos rodeaban la entrada del complejo. Lo que parecía una noche de celebración se tornó en una escena de angustia. A las 11:30 p.m., las autoridades confirmaron la tragedia: Gustavo había fallecido ahogado en una laguna detrás de las instalaciones, tras escalar una verja de más de seis pies junto a otros compañeros para darse un chapuzón.
Baltazar, con la medalla de la Serie del Caribe Kids 2024 colgando de su cuello, ofreció declaraciones a la prensa entre lágrimas. “Para mí Gustavo era más que un pelotero, era como un hijo”, expresó Amauris Nina, director de la academia, visiblemente afectado. El cuerpo del joven fue velado en la funeraria Gresefú, donde figuras del béisbol nacional acudieron a rendirle homenaje.
La madre, María Esther, apenas podía hablar por la conmoción. “Mi hijo era todo para mí, inteligente, cariñoso… lo vi jugar tan bien ese día”, dijo entre sollozos. La familia también procreó a Lucas Germán Talmaré, de 9 años. Gustavo fue encontrado a las 5:30 a.m. con los puños cerrados y un golpe profundo en la frente, lo que ha generado inquietud sobre las circunstancias exactas de su muerte.
Gustavo había participado en su último tryout con los Marineros de Seattle, donde impresionó por su estatura de 6’2 y su potencia al bate. Estaba proyectado para firmar por más de 4 millones de dólares. Eloy Jiménez, quien lo acogió como un hijo, le proporcionaba utilerías y lo guiaba en su desarrollo. Moisés Sierra y Welington Castillo también asistieron al velorio, lamentando la pérdida de una futura estrella.
La comunidad del béisbol dominicano está de luto. Juan Núñez, presidente de Fedom, y Junior Noboa, Comisionado Nacional de Béisbol, expresaron sus condolencias. Noboa destacó que Gustavo representó al país en cuatro eventos internacionales, incluso enfrentando peloteros de mayor edad. Dirigentes como Pavel Aguiló y Valentín Contreras también acudieron a despedir al joven talento. #AdiósGustavo