
Santo Domingo, RD. – El Ministerio de Salud Pública reconoció el “comportamiento irregular” de la mortalidad infantil en la República Dominicana durante las últimas semanas, generando preocupación en el ámbito sanitario y social.
Según el Boletín Epidemiológico, en las primeras nueve semanas del año se evidenció un incremento progresivo: con veinte defunciones iniciales, alcanzando un pico de aproximadamente 40 casos en la semana seis, seguido de un descenso gradual en la semana nueve.
Entre la semana 1 y la semana 8, el país acumuló un total de 249 muertes infantiles, cifra que refleja un aumento significativo respecto a períodos anteriores.
Para la semana nueve, se registraron 24 decesos adicionales de niños menores de un año, elevando el acumulado a 273 fallecimientos infantiles en lo que va del 2026.
Patrón estacional y vigilancia preventiva
Este comportamiento refleja un patrón estacional temprano, concentrando los casos en el segundo tercio del período analizado. Las autoridades subrayan la importancia de mantener la vigilancia continua y reforzar las acciones preventivas durante el primer trimestre, con el fin de garantizar estabilidad en la atención materno-infantil.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la mortalidad infantil como las defunciones ocurridas en niños menores de un año, indicador que refleja la calidad de los sistemas de salud, las condiciones socioeconómicas y el acceso a servicios básicos como nutrición, agua potable y atención médica.
En paralelo, el boletín reportó 12 muertes maternas en la semana nueve, de las cuales cuatro correspondieron a dominicanas y ocho a nacionales haitianas, representando estas últimas el 66.67% de los casos.
Respecto a los virus respiratorios, el informe señaló un “patrón estable” en las últimas cuatro semanas, con predominio de la influenza A (H3N2) y presencia sostenida de adenovirus, sin variaciones significativas respecto al comportamiento histórico.
Finalmente, Salud Pública informó que se emitieron 75 alarmas de eventos en establecimientos de salud, incluyendo casos de varicela, enfermedad febril hemorrágica, diarrea de agua, meningitis y parotiditis viral, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la respuesta epidemiológica en todo el país.
