
Santo Domingo, RD. – El verano de 2025 dejó una lección clara para el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI): sin nueva capacidad instalada, la demanda récord de 3,950 megavatios nocturnos puso al país al borde de apagones generalizados. En ese momento, la planta Manzanillo Power Land aún estaba en construcción.
Hoy, la historia es distinta. Con la entrada en operación de 414 MW en ciclo combinado a gas natural, inaugurados el pasado 27 de marzo en Pepillo Salcedo, Montecristi, el SENI enfrenta el verano 2026 con un margen de reserva más amplio y con menos dependencia de las costosas plantas de emergencia.
El verano pasado expuso vulnerabilidades: dos apagones nacionales, subsidios eléctricos que superaron los RD$105,000 millones y un sistema que operaba con márgenes estrechos. La incorporación de Manzanillo Power Land no resuelve todos los problemas estructurales —como las pérdidas de distribución y la eficiencia de cobro de las EDEs—, pero sí amortigua los riesgos de colapso en picos de demanda.
La planta, con eficiencia superior al 60 %, permite reducir costos de generación y presión sobre las tarifas, beneficiando sectores estratégicos como las zonas francas y el turismo, que dependen de un suministro eléctrico estable para mantener su competitividad internacional.
El verano 2026 será la primera prueba real de esta nueva capacidad. La diferencia entre el sistema de 2025 y el actual tiene nombre y cifras concretas: Manzanillo Power Land, 414 MW, ciclo combinado, en operación.