
Estrecho de Ormuz, 4 de mayo de 2026. La tensión en Medio Oriente continúa en aumento. Por segundo día consecutivo, los Emiratos Árabes Unidos informaron que sus sistemas de defensa aérea derribaron misiles y drones lanzados desde Irán, mientras Teherán guarda silencio sobre los señalamientos.
El presidente estadounidense Donald Trump instó a Irán a “hacer lo correcto” y llegar a un acuerdo, en tanto que el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aseguró que el alto el fuego “no ha terminado”, pese a la escalada en el Estrecho de Ormuz.
En paralelo, el ejército israelí lanzó nuevos ataques aéreos en el sur del Líbano y ordenó desplazamientos forzosos en dos ciudades, mientras Hezbolá denunció ofensivas dirigidas contra sus fuerzas.
La crisis también se extiende a Gaza y Cisjordania: un tribunal israelí prorrogó la detención de dos activistas extranjeros de la Flotilla Global Sumud, y las fuerzas israelíes realizaron múltiples redadas en la zona ocupada.
La comunidad internacional observa con preocupación el rápido deterioro de la situación, que amenaza con expandir el conflicto y aumentar el número de víctimas en toda la región.