
La decisión de la Dirección Ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de extender el mandato de sus principales autoridades ha generado una fuerte reacción interna. El diputado y aspirante a la Secretaría General, Eugenio Cedeño, calificó la medida como un “grave precedente político e institucional” que contradice la esencia democrática del partido y vulnera principios constitucionales.
Cedeño rechazó categóricamente cualquier intento de posponer la convención ordinaria destinada a renovar la cúpula encabezada por José Ignacio Paliza y Carolina Mejía, recordando que los estatutos del PRM consagran la soberanía partidaria en manos de la militancia.
En la misma línea, el miembro de la Comisión Ejecutiva del PRM y presidente del Indotel, Guido Gómez Mazara, criticó la propuesta de prórroga, advirtiendo que “violentando normas y pateando la ley” se corre el riesgo de provocar indignación en las bases.
Ambos dirigentes apelaron al artículo 216 de la Constitución y a la Ley 33-18 de Partidos, que establecen la obligación de garantizar la democracia interna y la elección periódica de autoridades. Según Cedeño, la historia del PRM, fundado en 2014, se construyó precisamente en oposición a las imposiciones y prórrogas de cúpulas que negaban el derecho de las bases a decidir.
La controversia marca un punto de tensión dentro del partido de gobierno, donde sectores reclaman respeto a los principios fundacionales y a la institucionalidad democrática frente a la propuesta de extender los mandatos actuales.