
La leyenda de la NBA, Shaquille O’Neal, demostró que nunca es tarde para cumplir una meta pendiente. Más de tres décadas después de abandonar la universidad para iniciar su carrera profesional en el baloncesto, Shaq regresó a la Universidad Estatal de Luisiana (LSU) y recibió oficialmente su diploma universitario en Artes Liberales.
El emotivo momento se vivió durante la ceremonia de graduación de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, donde O’Neal apareció sonriente y fue ovacionado por los asistentes al recoger el título que había quedado inconcluso desde principios de los años 90.
Antes de convertirse en uno de los jugadores más dominantes en la historia de la NBA, O’Neal brilló en LSU, donde acumuló números que aún lo mantienen entre los mejores: quinto lugar histórico en puntos (1,941) y segundo en rebotes (1,217). En 1991 fue nombrado Jugador del Año de la AP, antes de ser seleccionado como el primer pick global del Draft de 1992 por el Orlando Magic.
La ceremonia también incluyó un toque de humor cuando fue presentado como “Shaquille ‘I Hate Charles Barkley’ O’Neal”, en referencia a las bromas que mantiene con su compañero en el programa Inside the NBA.
Con este logro, Shaq cierra un capítulo pendiente en su vida, demostrando que la educación y la perseverancia son tan importantes como los campeonatos y reconocimientos que marcaron su carrera deportiva.