El cuerno de África y Bab el-Mandeb: convergencia entre shatterbelts y chokepoints en la geopolítica contemporánea

 

Por: Luis Ramón Cruz Holguín
Correo electrónico: holguin2@gmail.com
ORCID ID: https://orcid.org/009-007-6901-782X

El Cuerno de África y Bab el-Mandeb: La convergencia entre un shatterbelt terrestre y un chokepoint marítimo global
Luis Ramón Cruz Holguín.

 

Introducción

El Cuerno de África constituye actualmente uno de los espacios geopolíticos más complejos del sistema internacional. La combinación de conflictos internos, rivalidades interestatales, disputas territoriales, terrorismo, fragilidad institucional, competencia por puertos y presencia de potencias extranjeras permite analizar esta región mediante el concepto de shatterbelt, entendido como un espacio fragmentado donde las tensiones locales se entrelazan con intereses estratégicos externos (Cohen, 2009). Sin embargo, su importancia trasciende las fronteras africanas. La proximidad inmediata del Cuerno de África al estrecho de Bab el-Mandeb —uno de los principales chokepoints marítimos mundiales— convierte cualquier escalada regional en un problema potencialmente sistémico. Durante 2026, la reactivación de tensiones en Etiopía y Tigray, las complejas relaciones entre Etiopía y Eritrea, la persistente inseguridad somalí y el deterioro del entorno marítimo provocado por las acciones hutíes desde Yemen han reforzado esa interdependencia. En consecuencia, este ensayo sostiene que la relevancia actual del Cuerno de África no deriva únicamente de sus conflictos, sino de la convergencia geográfica entre un shatterbelt terrestre y un chokepoint marítimo capaz de transmitir las consecuencias de las crisis regionales hacia el comercio, la energía y la seguridad internacionales.

 

 El concepto de shatterbelt y su aplicación al Cuerno de África

 

Etiopía, Tigray y Eritrea: reaparición de una fractura regional

La situación etíope constituye uno de los principales factores de incertidumbre.

El Global Conflict Tracker del Council on Foreign Relations calificaba el 25 de septiembre de 2026 la situación de Etiopía como “worsening” y señalaba que la lucha entre el Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF) y el Gobierno federal había vuelto a intensificarse después de la guerra de 2020–2022. El CFR advertía, además, que la evolución de los acontecimientos amenazaba con involucrar al Cuerno de África en un conflicto más amplio.

Este punto merece especial atención porque Etiopía constituye una de las principales potencias demográficas, económicas y militares de África oriental. Su estabilidad afecta directamente a Eritrea, Somalia, Sudán, Sudán del Sur y Yibuti.

Pero existe otra dimensión: Etiopía carece de litoral marítimo desde la independencia de Eritrea en 1993.

Esta circunstancia convierte el acceso al mar en una cuestión estratégica permanente para Addis Abeba. Análisis regionales han destacado que Etiopía depende extraordinariamente del corredor de Yibuti para su comercio exterior y que su búsqueda de alternativas marítimas ha contribuido a introducir nuevas tensiones con Estados vecinos (Middle East Council on Global Affairs, 2024).

Por tanto, una eventual escalada entre Etiopía y Eritrea no sería exclusivamente una disputa fronteriza. Involucraría indirectamente cuestiones relacionadas con el acceso al mar Rojo, los corredores comerciales y el equilibrio de poder del Cuerno de África.

 

 Somalia: de conflicto interno a espacio estratégico marítimo

 

Bab el-Mandeb: el chokepoint situado junto al shatterbelt

Aquí aparece la conexión fundamental.

Bab el-Mandeb separa la península arábiga del Cuerno de África y conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y, posteriormente, con el mar Arábigo y el océano Índico. La U.S. Energy Information Administration (EIA) lo identifica expresamente como uno de los grandes chokepoints energéticos mundiales.

Su importancia puede visualizarse mediante una cadena geográfica sencilla:

Mediterráneo → Canal de Suez → mar Rojo → Bab el-Mandeb → golfo de Adén → océano Índico.

Por ello, Bab el-Mandeb no es simplemente un estrecho localizado entre Yemen, Yibuti y Eritrea. Constituye una bisagra del sistema marítimo que conecta Europa, Oriente Medio y Asia.

Los datos de la EIA permiten dimensionar esta importancia. Durante el primer semestre de 2025 transitaron aproximadamente 4,2 millones de barriles diarios de petróleo y productos petrolíferos por Bab el-Mandeb. En 2023 habían circulado aproximadamente 9,3 millones de barriles diarios, antes de que las amenazas contra la navegación provocaran amplios desvíos de embarcaciones.

Pero durante 2026 la situación volvió a modificarse sustancialmente. Los datos más recientes publicados por la EIA indican que durante el segundo trimestre de 2026 aproximadamente 8,1 millones de barriles diarios atravesaron Bab el-Mandeb, frente a 5,6 millones durante el primer trimestre.

Esto demuestra algo esencial: la importancia energética del estrecho no es teórica. Se mide diariamente en millones de barriles y en cadenas logísticas internacionales.

 

 Yemen y los hutíes: el segundo foco de inestabilidad

 

La convergencia entre shatterbelt y chokepoint

 

¿Estamos ante un macro-shatterbelt?

Desde una perspectiva analítica, puede plantearse la hipótesis de que el espacio comprendido entre el Cuerno de África, el mar Rojo y Yemen esté evolucionando hacia algo semejante a un macro-shatterbelt.

Debe subrayarse que esta denominación constituye una propuesta interpretativa, no una clasificación oficial universalmente aceptada.

El razonamiento sería el siguiente:

Sudán → Eritrea → Etiopía → Yibuti → Somalia → Bab el-Mandeb → Yemen.

Dentro de este arco existen conflictos internos, disputas territoriales, rivalidades estatales, actores armados no estatales, competencia por puertos, presencia militar extranjera y rutas marítimas estratégicas.

Además, intervienen, directa o indirectamente y con objetivos distintos, actores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Turquía, Estados Unidos, China y países europeos.

El ISS observa precisamente que los Estados africanos del mar Rojo están siendo atraídos hacia un nuevo orden de seguridad en el que interactúan rivalidades del Golfo, intereses europeos, disputas africanas y necesidades de seguridad marítima.

Por eso, la geografía empieza a conectar conflictos que originalmente poseían causas diferentes.

 

 Egipto, Suez y la dimensión septentrional del problema

 

El efecto económico mundial: cuando una crisis regional deja de ser regional

Aquí reside probablemente la consecuencia más importante.

Un conflicto en Tigray puede comenzar siendo doméstico. Una confrontación entre Etiopía y Eritrea puede comenzar como disputa regional. Una crisis somalí puede permanecer inicialmente dentro del Cuerno de África.

Pero cuando esas tensiones afectan puertos, bases militares, corredores logísticos o las aguas próximas a Bab el-Mandeb, aparece un mecanismo de transmisión internacional.

La experiencia de los últimos años proporciona evidencia concreta. La EIA explica que, después de los ataques hutíes iniciados contra embarcaciones comerciales a finales de 2023, numerosos buques comenzaron a utilizar la ruta mucho más larga alrededor del Cabo de Buena Esperanza, evitando Bab el-Mandeb y Suez.

La consecuencia es mayor distancia, tiempo, combustible, seguros y costes logísticos.

Según la EIA, evitar Suez y dirigirse alrededor del Cabo de Buena Esperanza puede añadir aproximadamente 15 días a determinados trayectos petroleros entre el mar Arábigo y Europa.

Así aparece la verdadera capacidad estratégica del chokepoint: convertir una crisis geográficamente pequeña en una perturbación económicamente grande.

 

Un escenario que exige cautela: ¿pueden fusionarse ambos conflictos?

 

Una nueva lectura geopolítica del Cuerno de África

 

 

Conclusión

La convulsión contemporánea del Cuerno de África confirma que la importancia geopolítica de una región no depende exclusivamente del poder económico o militar de sus Estados, sino también de su posición dentro de las grandes redes estratégicas mundiales. Etiopía, Eritrea, Somalia, Yibuti y los espacios vecinos conforman un escenario caracterizado por conflictos internos, rivalidades interestatales, disputas por acceso marítimo, terrorismo y creciente participación de actores externos, características compatibles con la lógica del shatterbelt desarrollada por Cohen. Su proximidad a Bab el-Mandeb transforma, sin embargo, el problema regional en una cuestión potencialmente global. El estrecho conecta el océano Índico con el mar Rojo y Suez, mientras las amenazas hutíes desde Yemen demuestran que su seguridad puede repercutir directamente sobre las rutas comerciales y energéticas internacionales. La cuestión fundamental no consiste, por tanto, en afirmar que todos estos conflictos inevitablemente convergerán, sino en reconocer que actualmente existen condiciones que facilitan su interacción. Si las fracturas del Cuerno de África se combinan con una perturbación prolongada de Bab el-Mandeb, el shatterbelt terrestre y el chokepoint marítimo podrían funcionar como un mismo sistema de transmisión de inestabilidad desde el océano Índico hasta Suez, el Mediterráneo y Europa.

 

 

Referencias bibliográficas

African Union Support and Stabilization Mission in Somalia. (2026, 7 de septiembre). ENDF troops complete longest AUSSOM tour of duty in Somalia. AUSSOM.

Cohen, S. B. (2009). Geopolitics: The geography of international relations (2.ª ed.). Rowman & Littlefield/Bloomsbury Academic.

Council on Foreign Relations. (2026, 25 de septiembre). Conflict in Ethiopia. Global Conflict Tracker.

Institute for Security Studies. (2026, 15 de septiembre). Africa’s evolving Red Sea security dynamics and implications for Europe. ISS African Futures.

Middle East Council on Global Affairs. (2024). Ethiopia’s quest for a seaport: A threat to regional stability?

United Nations Conference on Trade and Development. (2024). Navigating troubled waters: Impact to global trade of disruption of shipping routes in the Red Sea, Black Sea and Panama Canal. UNCTAD.

U.S. Energy Information Administration. (2026, 3 de marzo). World oil transit chokepoints. EIA.

U.S. Energy Information Administration. (2026). Short-Term Energy Outlook: Global energy security. EIA.

U.S. Maritime Administration. (2026, 23 de septiembre). 2026-013: Red Sea, Bab el Mandeb Strait, Gulf of Aden, Arabian Sea, and Somali Basin—Houthi attacks on commercial vessels. U.S. Department of Transportation.

 

 

Luis Holguin
Author: Luis Holguin

General de Brigada ® del Ejército de República Dominicana, Licenciado en Ciencias Militares, Licenciado en Derecho por la Universidad del Caribe (UNICARIBE), con estudios de Diplomado en Comando y Estado Mayor (DEM), Magíster en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela de Graduados de Altos Estudios Estratégicos (EGAE) del Ministerio de Defensa y Magíster en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ex Subdirector Académico y Administrativo de la Academia Militar “Batalla de las Carreras” del ERD; Ex Subdirector General de la Escuela de Graduados de Estudios Militares del Ejército de República Dominicana (EGEMERD); forma parte del Staff Docente y Jurado Evaluador de la Escuela de Graduados de Altos Estudios del Ministerio de Defensa, así como de las Escuelas de Graduados de Comando y Estado Mayor Conjunto y de la Escuela de Graduados de Estudios Militares del Ejército de República Dominicana (EGEMERD). Ex Subdirector General del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC); Ex Director Regente del Centro Educativo Militar “San Miguel Arcángel”, ERD; Ex Director General de Planificación Institucional del Ministerio de Salud Pública; Ex Subdirector General del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM),...

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