Chokepoints y Shatterbelts en la geopolítica contemporánea: poder marítimo, energía y vulnerabilidad de la economía mundial

 

Ensayo geopolítico y geoeconómico actualizado al 15 de septiembre de 2026.

Por: Luis Ramón Cruz Holguín

Generar un titulo viral y alterno con palabras claves y descripcion:
GBR (r) del ERD, Lic. Luis Ramón Cruz Holguín.

 

Introducción 

La geopolítica mundial vuelve a demostrar una vieja verdad: el poder de los Estados no depende únicamente del tamaño de sus territorios, de sus ejércitos o de sus economías, sino también de su capacidad para acceder, proteger, disputar o influir sobre determinados espacios geográficos estratégicos. Entre ellos destacan los chokepoints, estrechos y corredores marítimos cuya interrupción puede alterar rápidamente los flujos comerciales y energéticos internacionales, y los shatterbelts, regiones fragmentadas donde rivalidades locales se superponen con la competencia de potencias externas. Ambos conceptos permiten comprender por qué territorios aparentemente pequeños pueden adquirir una importancia mundial desproporcionada.

La situación de septiembre de 2026 ofrece un ejemplo extraordinariamente grave. La guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán, iniciada con los ataques estadounidense-israelíes del 28 de febrero, ha reducido severamente la navegación por el estrecho de Ormuz; simultáneamente, la nueva ofensiva hutí en Yemen amenaza el entorno de Bab el-Mandeb, mientras Arabia Saudita vuelve a sufrir ataques y enfrenta riesgos sobre las rutas alternativas utilizadas para exportar petróleo. (Reuters)

La consecuencia estratégica resulta evidente: una crisis regional puede convertirse rápidamente en una crisis sistémica mundial cuando el conflicto alcanza los puntos donde la geografía concentra el comercio, la energía y el poder militar.

 

  1. ¿Qué es un chokepoint?

En geopolítica y geoestrategia, un chokepoint puede definirse como un espacio geográfico relativamente estrecho que concentra flujos marítimos, comerciales, energéticos o militares cuya interrupción produciría consecuencias considerablemente superiores al tamaño físico del lugar.

El término significa literalmente “punto de estrangulamiento” o “cuello de botella”.

Su importancia deriva de una característica fundamental: la concentración.

Miles de kilómetros de rutas marítimas pueden converger repentinamente en un estrecho de pocas decenas de kilómetros. Eso convierte determinados espacios en multiplicadores de poder.

La experiencia reciente del mar Rojo confirma ese mecanismo. UNCTAD documentó que los riesgos de seguridad provocaron desvíos de buques alrededor del cabo de Buena Esperanza, incrementando distancias, demanda de capacidad naviera, costos y retrasos. (UNCTAD).

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  1. ¿Qué es un Shatterbelt?

El concepto de shatterbelt, desarrollado especialmente dentro de la geopolítica de Saul Bernard Cohen, se refiere a regiones estratégicamente fragmentadas donde conflictos locales e interestatales interactúan con intereses de grandes potencias externas.

Puede traducirse como “cinturón de fractura”, “zona de fragmentación” o “espacio de ruptura”.

No debe confundirse con un chokepoint:

El chokepoint concentra circulación.

El shatterbelt concentra rivalidades.

Y existe una tercera posibilidad, especialmente peligrosa:

cuando un chokepoint está localizado dentro o junto a un shatterbelt, una crisis regional puede adquirir consecuencias mundiales.

Eso ayuda a explicar la importancia contemporánea del Oriente Medio–Golfo Pérsico–mar Rojo.

En este enorme espacio convergen actualmente Estados Unidos, Israel, Irán, Arabia Saudita, los Estados del Golfo, Yemen y los hutíes, además de intereses económicos y estratégicos de China, Europa, India y otras potencias.

 

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  1. Los grandes chokepoints del planeta

Los principales puntos de estrangulamiento marítimo pueden visualizarse como una verdadera red arterial de la economía mundial.

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La EIA estadounidense ((Administración de Información Energética) proporciona una medida especialmente reveladora. Durante el primer trimestre de 2025 circularon aproximadamente 23.2 millones de barriles diarios por Malaca, 20.9 millones por Ormuz, 4.9 millones por Suez/SUMED y 4.2 millones por Bab el-Mandeb. La guerra ha alterado radicalmente algunos de esos flujos: para el segundo trimestre de 2026, la EIA estimó solamente 4.9 millones de barriles diarios por Ormuz, mientras Bab el-Mandeb registró aproximadamente 8.1 millones. (U.S. Energy Information Administration)

Ese cambio es geopolíticamente extraordinario porque muestra que los chokepoints forman un sistema interdependiente: cuando uno falla, la presión se desplaza hacia otros.

 

  1. Estrecho de Ormuz: el corazón energético del sistema

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y posteriormente con el mar Arábigo y el océano Índico.

Geográficamente se encuentra entre Irán, al norte, y Omán, particularmente la península de Musandam, al sur.

Su importancia resulta difícil de exagerar.

Antes de la actual guerra, la EIA calculaba que durante 2024 atravesaban Ormuz aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, equivalentes a alrededor del 20 % del consumo mundial de líquidos petroleros. Además, aproximadamente una quinta parte del comercio marítimo mundial de gas natural licuado atravesaba el estrecho, fundamentalmente por las exportaciones de Qatar. (U.S. Energy Information Administration)

 

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  1. Ormuz y la guerra Estados Unidos–Israel–Irán de 2026

Aquí debemos actualizar radicalmente el análisis tradicional.

Ya no estamos hablando simplemente de la posibilidad hipotética de una guerra que cierre Ormuz. A fecha del 15 de septiembre de 2026, existe una guerra abierta entre Estados Unidos e Irán, precedida por los ataques conjuntos estadounidense-israelíes contra Irán del 28 de febrero de 2026 y la posterior respuesta iraní contra Israel y Estados del Golfo que albergan instalaciones estadounidenses. (Reuters)

La navegación por Ormuz se ha reducido extraordinariamente. Reuters informó recientemente que los tránsitos de buques de mercancías habían descendido a alrededor de 10 diarios como promedio durante diez días, y posteriormente a cifras de un solo dígito en determinados momentos. (Reuters)

Esto significa que Ormuz ha dejado de ser solamente un chokepoint potencialmente vulnerable para convertirse en un chokepoint efectivamente perturbado por una guerra.

Y esa diferencia es enorme.

 

  1. La paradoja iraní de Ormuz

Existe, sin embargo, una paradoja estratégica.

Irán posee una extraordinaria posición geográfica sobre el estrecho, pero un cierre prolongado tampoco sería gratuito para Teherán.

 

Porque Ormuz constituye simultáneamente:

una vulnerabilidad de los adversarios de Irán y una vía necesaria para la propia economía regional.

Por ello resulta más apropiado hablar de capacidad iraní de perturbación, coerción y elevación del riesgo que asumir automáticamente que Irán podría cerrar indefinidamente el estrecho sin consecuencias para sí mismo.

Aquí aparece una distinción esencial:

Controlar un chokepoint no significa necesariamente cerrarlo.

A veces basta con conseguir que armadores, aseguradoras y operadores consideren que atravesarlo resulta demasiado peligroso.

Un misil no necesita hundir cien petroleros.

Puede bastar con que algunos incidentes modifiquen las evaluaciones de riesgo.

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  1. Arabia Saudita buscó una salida: el oleoducto Este-Oeste

Arabia Saudita comprendió desde hace décadas su vulnerabilidad respecto de Ormuz.

Por eso desarrolló el East-West Pipeline, que conecta las instalaciones petroleras orientales sauditas con Yanbu, en el mar Rojo.

La EIA señala una capacidad nominal cercana a 5 millones de barriles diarios, temporalmente ampliada en determinadas circunstancias. (U.S. Energy Information Administration).

 

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  1. El segundo cerrojo: Bab el-Mandeb

 

 

Bab el-Mandeb, cuyo nombre suele traducirse como “Puerta de las Lágrimas”, conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico.

Está situado entre: Yemen, en la península arábiga, y Yibuti y Eritrea, en el Cuerno de África.

 

Si Bab el-Mandeb se vuelve inseguro, Suez pierde parte importante de su utilidad para determinadas rutas Asia-Europa.

 

  1. El avance hutí de septiembre de 2026

Esta es probablemente la evolución más preocupante para el sistema de chokepoints en este momento.

Reuters informó el 10 de septiembre de 2026 que las fuerzas hutíes habían realizado importantes avances sobre la costa occidental de Yemen, capturado Moca (Mocha) y alcanzado las islas Hanish, acercándose al control de posiciones que dominan Bab el-Mandeb. Los combates se aproximaron además a Dhubab, frente a la isla de Perim, cuya posición resulta particularmente importante para el estrecho. (Reuters)

La ONU confirmó el 14 de septiembre que la situación alrededor de Bab el-Mandeb se había vuelto crecientemente volátil, con avances hutíes hacia el estrecho y la captura reportada de varias islas del sur del mar Rojo. (Political and Peacebuilding Affairs)

Por tanto, conviene precisar algo: no es correcto afirmar todavía, sin matices, que los hutíes controlan completamente Bab el-Mandeb.

Lo verificable es que han mejorado sustancialmente su posición territorial y militar alrededor del corredor y que existe un riesgo creciente de que puedan amenazar, condicionar o intentar controlar su navegación.

Esa diferencia conceptual es importante.

 

  1. ¿Podrían realmente los hutíes “apoderarse” de Bab el-Mandeb?

Aquí debemos separar control territorial de control marítimo efectivo.

Tomar posiciones costeras, islas o puertos proporciona capacidad para desplegar:

misiles antibuque, drones, embarcaciones rápidas, minas, sensores y sistemas de vigilancia.

Pero controlar permanentemente un estrecho internacional frente a fuerzas navales superiores es algo considerablemente más difícil.

Estados Unidos, Arabia Saudita y otros Estados poseen capacidades aéreas y navales que hacen muy difícil convertir Bab el-Mandeb en un espacio exclusivamente controlado por los hutíes.

Sin embargo —y este es el punto verdaderamente importante— los hutíes no necesitan dominar militarmente todo el estrecho para producir efectos económicos mundiales.

Necesitan solamente mantener una amenaza suficientemente creíble.

La experiencia desde 2023 demuestra que ese mecanismo funciona. UNCTAD documentó precisamente la desviación de buques hacia el cabo de Buena Esperanza como consecuencia de los ataques en el mar Rojo. (UNCTAD)

 

  1. Arabia Saudita queda atrapada entre dos chokepoints

Aquí aparece, a mi juicio, una de las claves analíticas más importantes del conflicto actual.

Arabia Saudita desarrolló el corredor hacia Yanbu para disminuir su dependencia de Ormuz.

Pero si el petróleo llega a Yanbu y posteriormente queda amenazada la salida meridional del mar Rojo por Bab el-Mandeb, parte de la vulnerabilidad reaparece bajo otra forma.

 

Y existe además la posibilidad de movimiento hacia mercados mediterráneos a través de Suez/SUMED según producto, destino e infraestructura.

El problema estratégico es evidente:

Una infraestructura construida para reducir la vulnerabilidad ante un chokepoint puede terminar dependiendo de otro chokepoint.

 

  1. El ataque al oleoducto saudita completa el problema

La situación se volvió todavía más delicada después del ataque contra el East-West Pipeline.

La ONU informó que los ataques del 12 de septiembre obligaron a detener temporalmente el oleoducto para reparaciones. (Political and Peacebuilding Affairs)

Reuters informó que una interrupción prolongada podría afectar volúmenes equivalentes a aproximadamente 4 % del suministro mundial de petróleo, mientras Arabia Saudita depende especialmente de esta ruta debido a la perturbación de Ormuz. (Reuters).

 

  1. Arabia Saudita y los hutíes: regreso de un conflicto que nunca terminó completamente

La guerra de Yemen comenzó su actual fase cuando los hutíes tomaron Saná en 2014. Arabia Saudita encabezó una coalición militar desde 2015 en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente.

La tregua auspiciada por Naciones Unidas en 2022 redujo considerablemente los combates, aunque no produjo una paz definitiva.

En septiembre de 2026 la situación ha vuelto a deteriorarse rápidamente.

Reuters informa que los hutíes han atacado ciudades e infraestructura sauditas mientras fuerzas vinculadas a Arabia Saudita combaten su avance en Yemen. (Reuters)

El 15 de septiembre, incluso ciudades como Jeddah, Yanbu y otras localidades sauditas recibieron alertas de seguridad ante posibles ataques, aunque posteriormente las autoridades declararon superado el peligro inmediato. (Reuters)

Por tanto, estamos observando una reactivación significativa del teatro saudí-yemení dentro de una confrontación regional mucho mayor.

 

  1. La conexión Irán–hutíes

Los hutíes mantienen una estrecha relación con Irán y son habitualmente descritos como un movimiento alineado con Teherán. Sin embargo, sería analíticamente simplista tratarlos como si cada una de sus decisiones fuese automáticamente ordenada desde Irán.

Poseen intereses políticos, territoriales e ideológicos propios dentro de Yemen.

La distinción es importante.

Pero desde la perspectiva geoestratégica, la convergencia de intereses produce una consecuencia evidente:

Irán se encuentra junto a Ormuz.

Los hutíes se encuentran junto a Bab el-Mandeb.

Así, fuerzas pertenecientes o vinculadas al mismo eje regional poseen capacidad de presión en los dos extremos de las grandes rutas energéticas de la península arábiga.

Eso constituye una forma formidable de geografía estratégica en red.

 

  1. Canal de Suez: el tercer eslabón

El Canal de Suez, situado íntegramente en Egipto, conecta el mar Rojo con el Mediterráneo.

Su importancia consiste en evitar que los buques que viajan entre Asia y Europa tengan que circunnavegar África.

Por eso Bab el-Mandeb y Suez funcionan estratégicamente casi como dos puertas de un mismo corredor.

 

Cerrar o hacer extremadamente peligroso Bab el-Mandeb disminuye la utilidad económica de Suez para determinadas rutas.

Mucho más larga.

 

UNCTAD informó que las perturbaciones del mar Rojo hicieron caer fuertemente los tránsitos por Suez y elevaron la demanda mundial de buques y contenedores. (UNCTAD)

  1. Estrecho de Malaca: la arteria energética de Asia

El estrecho de Malaca, situado entre Indonesia, Malasia y Singapur, conecta el océano Índico con el mar de China Meridional y posteriormente con el Pacífico.

 

La EIA estimó aproximadamente 23.2 millones de barriles diarios de petróleo y líquidos derivados durante el primer semestre de 2025, incluso más que Ormuz en ese período. (U.S. Energy Information Administration)

Por eso existe en la literatura estratégica el denominado “dilema de Malaca” chino.

Una parte considerable del petróleo y las materias primas que China importa desde Oriente Medio y África atraviesa este corredor.

Así, una crisis en Ormuz puede afectar la fuente del suministro energético asiático, mientras una crisis en Malaca podría afectar su ruta final de acceso.

 

  1. El estrecho de Taiwán

El estrecho de Taiwán separa la costa continental china de Taiwán.

Su importancia no depende solamente del petróleo.

Forma parte del núcleo industrial y tecnológico de Asia oriental y está conectado con las rutas marítimas que comunican China, Japón, Corea, Filipinas y el sudeste asiático.

Además, la cuestión de Taiwán introduce un componente militar excepcionalmente sensible debido a las posiciones contrapuestas de Beijing, Taipéi y Washington.

 

Una perturbación importante tendría consecuencias sobre cadenas industriales y comerciales mucho más allá de Asia.

 

  1. Los estrechos turcos

Turquía ocupa, por tanto, una posición geopolítica extraordinaria.

Todo acceso naval entre el Mediterráneo y el mar Negro debe considerar este sistema de estrechos y el régimen jurídico establecido por la Convención de Montreux de 1936.

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a demostrar su importancia.

El sistema tiene además relevancia para:

Rusia, Ucrania, Georgia, Rumanía, Bulgaria y Turquía, así como para los mercados agrícolas y energéticos vinculados al mar Negro.

 

  1. Gibraltar

El estrecho de Gibraltar conecta el océano Atlántico con el Mediterráneo.

Se encuentra entre España y Marruecos, con el territorio británico de Gibraltar situado en su extremo europeo.

Es literalmente la puerta occidental del Mediterráneo.

 

  1. Canal de Panamá

Para Estados Unidos, América Latina, el Caribe y las rutas transpacíficas posee una importancia excepcional.

Además, Panamá demuestra que las amenazas a los chokepoints no son únicamente militares.

Las restricciones ocasionadas anteriormente por la sequía demostraron cómo una alteración ambiental puede producir efectos comparables —aunque no idénticos— a una crisis geopolítica. UNCTAD ha estudiado precisamente la combinación de perturbaciones simultáneas en Panamá y Suez. (UNCTAD).

  1. Una nueva categoría: el “doble chokepoint”

Los acontecimientos actuales permiten plantear una categoría analítica particularmente útil.

Normalmente estudiamos:

Ormuz individualmente.

Bab el-Mandeb individualmente.

Suez individualmente.

Pero el sistema energético demuestra que deben analizarse también como chokepoints encadenados.

 

  1. ¿Qué ocurriría si Ormuz y Bab el-Mandeb quedaran gravemente perturbados simultáneamente?

Este escenario merece especial atención porque ya no pertenece exclusivamente al terreno de la especulación: ambos corredores experimentan actualmente grados diferentes de perturbación o amenaza.

UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) ya advirtió, incluso antes de la actual escalada de 2026, que las perturbaciones de chokepoints golpean desproporcionadamente a los pequeños Estados insulares en desarrollo (SIDS). (UNCTAD)

Y aquí aparece una conexión directa con el Caribe.

 

  1. República Dominicana: ¿por qué debe importarnos Ormuz?

Muchísimo.

Aunque República Dominicana se encuentre a miles de kilómetros de Ormuz y Bab el-Mandeb, forma parte de una economía mundial dependiente del transporte marítimo.

Esto demuestra una idea geopolítica fundamental para un pequeño Estado insular:

La distancia geográfica no significa aislamiento geoeconómico.

República Dominicana no necesita encontrarse junto a Ormuz para sufrir las consecuencias de Ormuz.

 

  1. Chokepoints del Gran Caribe

También debemos incorporar una perspectiva dominicana.

Desde una perspectiva dominicana, esto permite concebir el territorio nacional no simplemente como una isla caribeña, sino como parte de una arquitectura marítima del Gran Caribe conectada con las rutas del Atlántico, el Golfo de México y el Canal de Panamá.

 

  1. De Mahan a Cohen: explicación teórica

Aquí convergen varios grandes autores geopolíticos.

Alfred Thayer Mahan ayuda a comprender el valor del poder marítimo, las rutas comerciales, las bases navales y los puntos estratégicos.

Halford Mackinder recuerda que el poder mundial depende también del control y articulación de grandes espacios continentales.

Nicholas Spykman desplaza la atención hacia el Rimland, la periferia marítima de Eurasia.

 

Saul Bernard Cohen permite comprender los shatterbelts, regiones fragmentadas donde las rivalidades internas se entrecruzan con la competencia exterior.

 

  1. Oriente Medio como shatterbelt y sistema de chokepoints

La extraordinaria importancia del Oriente Medio contemporáneo no deriva exclusivamente de sus hidrocarburos.

La actual guerra Estados Unidos–Irán, la participación israelí, los ataques sobre infraestructuras energéticas, la reactivación del conflicto saudí-hutí y el avance de los hutíes hacia Bab el-Mandeb convierten esa interacción teórica en una realidad inmediata. (Reuters)

  1. La dimensión económica: el verdadero poder del chokepoint

El arma fundamental de un chokepoint no necesariamente es el misil.

Es la incertidumbre.

Por eso un grupo militar relativamente pequeño puede generar consecuencias económicas muy superiores a su peso material.

La geografía actúa como un multiplicador de poder.

 

  1. La posición opuesta: tampoco debemos exagerar el poder de los chokepoints

Un análisis riguroso requiere evitar el determinismo geográfico.

Los chokepoints son importantes, pero no proporcionan poder ilimitado.

 

El cabo de Buena Esperanza constituye, por ejemplo, una alternativa a Suez–Bab el-Mandeb, aunque más costosa.

Emiratos Árabes Unidos dispone de infraestructura hacia Fujairah que permite evitar parcialmente Ormuz; Arabia Saudita dispone del corredor Este-Oeste hacia Yanbu. (U.S. Energy Information Administration)

Por tanto:

Un chokepoint raramente significa dependencia absoluta; significa dependencia costosa de sustituir.

Esa formulación es mucho más precisa.

 

  1. Una nueva lectura del poder mundial

Los acontecimientos actuales permiten formular una conclusión geoestratégica más amplia.

En el siglo XXI, controlar territorio continúa siendo importante.

Pero también importa controlar —o garantizar acceso a— los flujos.

Flujos de:

energía, mercancías, datos, capitales, alimentos y tecnología.

 

Esta última categoría explica por qué lugares diminutos adquieren una relevancia extraordinaria.

  1. La gran lección de 2026

La crisis actual está produciendo algo particularmente significativo.

Durante décadas se estudiaba como escenario hipotético:

“¿Qué pasaría si Irán perturbara Ormuz?”

 

Y posteriormente:

“¿Qué pasaría si los hutíes amenazaran Bab el-Mandeb?”

Ahora ambas preguntas se están aproximando peligrosamente.

La ONU advertía el 14 de septiembre de 2026 que cuanto más tiempo permanezca restringido Ormuz, mayores serán los costos globales, mientras simultáneamente expresaba preocupación por el avance hutí alrededor de Bab el-Mandeb y sus consecuencias para navegación, energía, alimentos y economía mundial. (Political and Peacebuilding Affairs).

 

Conclusión 

Los chokepoints constituyen una de las expresiones más claras de la relación entre geografía y poder. Ormuz, Bab el-Mandeb, Suez, Malaca, Gibraltar, los estrechos turcos, Panamá y, bajo una perspectiva geoestratégica más amplia, Taiwán demuestran que determinados espacios relativamente pequeños pueden condicionar flujos económicos de escala planetaria. Cuando además esos corredores se encuentran dentro o junto a un shatterbelt, la vulnerabilidad aumenta porque los conflictos locales pueden transformarse en crisis internacionales mediante la interrupción del comercio, la energía y las comunicaciones marítimas.

Los acontecimientos de 2026 representan una demostración excepcional. La severa perturbación de Ormuz causada por la guerra entre Estados Unidos e Irán, precedida por los ataques estadounidense-israelíes, coincide ahora con el avance hutí hacia posiciones estratégicas alrededor de Bab el-Mandeb y con renovados ataques sobre Arabia Saudita. (Reuters)

Sin embargo, controlar territorio próximo a un estrecho no equivale automáticamente a dominarlo militarmente. La verdadera capacidad coercitiva puede encontrarse en algo más sencillo: hacer suficientemente peligrosa la navegación para alterar las decisiones de navieras, aseguradoras y mercados. La gran lección geopolítica es, entonces, contundente: en un mundo interdependiente, quien amenaza un pequeño paso marítimo puede producir consecuencias económicas a miles de kilómetros de distancia.

 

Referencias bibliográficas

Cohen, S. B. (2009). Geopolitics: The Geography of International Relations (2.ª ed.). Rowman & Littlefield.

Mahan, A. T. (1890). The Influence of Sea Power upon History, 1660–1783. Little, Brown and Company.

Mackinder, H. J. (1904). The geographical pivot of history. The Geographical Journal, 23(4), 421–437.

Spykman, N. J. (1944). The Geography of the Peace. Harcourt, Brace and Company.

U.S. Energy Information Administration. (2026). World Oil Transit Chokepoints. La EIA proporciona las series sobre los flujos petroleros de Ormuz, Malaca, Bab el-Mandeb, Suez, Panamá y otros corredores utilizadas en este ensayo. (U.S. Energy Information Administration)
EIA — World Oil Transit Chokepoints

U.S. Energy Information Administration. (2026). Short-Term Energy Outlook: Energy Security. Datos actualizados hasta el segundo trimestre de 2026 sobre los principales chokepoints energéticos mundiales. (U.S. Energy Information Administration)
EIA — Energy Security and Chokepoints

United Nations Conference on Trade and Development. (2024). Red Sea Crisis and implications for trade facilitation in Africa. UNCTAD. (UNCTAD)
UNCTAD — Crisis del mar Rojo y comercio internacional

United Nations Conference on Trade and Development. (2024). Suez and Panama Canal disruptions threaten global trade and development. UNCTAD. (UNCTAD)
UNCTAD — Suez y Panamá: impacto sobre el comercio mundial

United Nations, Department of Political and Peacebuilding Affairs. (2026, 14 de septiembre). Remarks to the Security Council on developments in Yemen. Documento especialmente importante porque confirma la escalada alrededor de Bab el-Mandeb, los avances hutíes y los ataques recientes contra Arabia Saudita. (Political and Peacebuilding Affairs) Naciones Unidas — Situación actual en Yemen y Bab el-Mandeb los hutíes alcanzan un control efectivo del estrecho o se altera sustancialmente la navegación.

 

 

Luis Holguin
Author: Luis Holguin

General de Brigada ® del Ejército de República Dominicana, Licenciado en Ciencias Militares, Licenciado en Derecho por la Universidad del Caribe (UNICARIBE), con estudios de Diplomado en Comando y Estado Mayor (DEM), Magíster en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela de Graduados de Altos Estudios Estratégicos (EGAE) del Ministerio de Defensa y Magíster en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ex Subdirector Académico y Administrativo de la Academia Militar “Batalla de las Carreras” del ERD; Ex Subdirector General de la Escuela de Graduados de Estudios Militares del Ejército de República Dominicana (EGEMERD); forma parte del Staff Docente y Jurado Evaluador de la Escuela de Graduados de Altos Estudios del Ministerio de Defensa, así como de las Escuelas de Graduados de Comando y Estado Mayor Conjunto y de la Escuela de Graduados de Estudios Militares del Ejército de República Dominicana (EGEMERD). Ex Subdirector General del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC); Ex Director Regente del Centro Educativo Militar “San Miguel Arcángel”, ERD; Ex Director General de Planificación Institucional del Ministerio de Salud Pública; Ex Subdirector General del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM),...

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