
Santo Domingo, RD. – La reconocida comunicadora Consuelo Despradel sostuvo una amplia conversación sobre geopolítica y seguridad internacional con el general (r) Cruz Holguín, experto en defensa y relaciones internacionales, quien analizó los factores estratégicos que actualmente influyen en las tensiones del Medio Oriente y su impacto sobre la economía mundial.
Durante la entrevista, Despradel resaltó la trayectoria académica y militar del oficial, destacando su formación en Derecho, Seguridad y Defensa Nacional, así como su experiencia en instituciones académicas militares dominicanas. La comunicadora manifestó especial interés por un artículo elaborado por el general sobre los conceptos geopolíticos de choke points y shattered belts, considerados fundamentales para comprender los conflictos contemporáneos.
Al introducir el tema, Consuelo Despradel preguntó cómo Irán ha logrado mantener una posición estratégica tan relevante dentro de la geopolítica mundial y qué papel desempeñan los llamados choke points en la actual crisis internacional. En respuesta, Cruz Holguín explicó que estos espacios representan puntos geográficos de gran sensibilidad para el comercio global debido a la concentración de rutas marítimas, energéticas y comerciales.
El general (r) Holguín señaló que los choke points son corredores relativamente pequeños, pero con una importancia estratégica extraordinaria, ya que permiten el tránsito de recursos energéticos, mercancías y tecnología a través de distintas regiones del planeta. Entre ellos citó el Estrecho de Ormuz, el Canal de Suez, el Canal de Panamá, el Estrecho de Bab el-Mandeb, el Estrecho de Malaca, el Estrecho de Taiwán y los estrechos del Bósforo.
En uno de los momentos más relevantes del diálogo, Consuelo Despradel preguntó si las amenazas relacionadas con el Estrecho de Ormuz forman parte de una estrategia cuidadosamente calculada por Irán. El experto respondió que la ubicación geográfica otorga a Teherán una ventaja significativa, debido a que buena parte del petróleo mundial debe atravesar esa zona para llegar a los mercados internacionales.
Cruz Holguín explicó que el estrecho posee características geográficas únicas que obligan a los grandes buques petroleros a utilizar determinadas rutas marítimas, convirtiéndolo en un punto de enorme valor estratégico. Según indicó, incluso sin un cierre formal del paso marítimo, la simple percepción de inseguridad puede generar efectos inmediatos sobre los seguros navieros y el comercio internacional.
Al profundizar en el tema, Despradel consultó si existen alternativas viables para evitar la dependencia de dicha ruta. El general explicó que Arabia Saudita desarrolló infraestructuras terrestres y oleoductos con el propósito de reducir riesgos, pero recordó que dichas instalaciones también han sufrido ataques, especialmente en escenarios de conflicto vinculados a grupos armados presentes en la región.
La comunicadora también mostró interés en comprender el papel de Yemen dentro del complejo escenario geopolítico actual. En ese contexto, Cruz Holguín explicó que la nación árabe constituye uno de los espacios más vulnerables de la región debido a la convergencia de factores políticos, religiosos, militares y económicos.
A partir de esa explicación surgió un segundo concepto analizado durante la entrevista: los denominados shattered belts o cinturones fragmentados. Según detalló el experto, se trata de regiones donde los conflictos internos se superponen con intereses internacionales, convirtiéndose en escenarios permanentes de inestabilidad y confrontación.
Para facilitar la comprensión del público, Consuelo Despradel insistió en profundizar sobre estos territorios fragmentados y las consecuencias que generan en el equilibrio mundial. El general explicó que en estas zonas convergen disputas tribales, conflictos religiosos, intereses geoestratégicos y la participación indirecta de potencias regionales e internacionales.
Como ejemplo de esta realidad mencionó a Yemen, donde distintos actores armados participan en una dinámica de confrontación que trasciende las fronteras nacionales. Asimismo, señaló que organizaciones presentes en otros puntos del Medio Oriente mantienen vínculos con intereses geopolíticos más amplios que influyen directamente en la estabilidad regional.
A lo largo de la conversación, Despradel y Cruz Olguín coincidieron en que las rutas marítimas y los corredores energéticos continúan siendo factores determinantes en las relaciones internacionales. Ambos destacaron que, pese al avance tecnológico, la geografía sigue condicionando las decisiones económicas, militares y políticas de las grandes potencias.
Finalmente, el general concluyó que la comprensión de estos fenómenos resulta esencial para interpretar los conflictos contemporáneos, ya que el control o la influencia sobre determinados espacios geográficos puede alterar el comercio mundial, la seguridad energética y la estabilidad económica de numerosos países.