
Santo Domingo, RD. – La inconformidad acumulada entre profesionales de la salud volvió a manifestarse este martes cuando médicos del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral y del Hospital Docente Dr. Francisco E. Moscoso Puello se sumaron al paro nacional convocado por el Colegio Médico Dominicano (CMD), en demanda del cumplimiento de incentivos laborales que aseguran continúan sin aplicarse.
Desde tempranas horas de la mañana, las consultas externas quedaron suspendidas en ambos centros asistenciales, mientras especialistas, residentes y personal médico expresaban su respaldo a una jornada de protesta que busca llamar la atención de las autoridades sanitarias sobre reclamos que, según denuncian, llevan años sin respuesta.
Aunque las consultas fueron paralizadas, los servicios de emergencia, urgencias, cuidados intensivos y la atención a pacientes hospitalizados continuaron operando con normalidad para garantizar la asistencia a quienes requieren atención inmediata.
En el Hospital Robert Reid Cabral, dirigentes médicos informaron que la convocatoria fue acogida casi en su totalidad. Los profesionales denunciaron que todavía no se cumplen los incentivos por antigüedad y distancia, beneficios que consideran fundamentales para reconocer los años de servicio y la disposición de quienes laboran en zonas alejadas del país.
La protesta también estuvo acompañada de reclamos relacionados con la seguridad dentro de los hospitales. Los galenos manifestaron preocupación por las agresiones que afirman sufrir con frecuencia por parte de pacientes y familiares, una situación que consideran incompatible con el ejercicio seguro de la medicina.
Mientras tanto, en el Hospital Moscoso Puello, representantes del CMD insistieron en que existen médicos con más de dos décadas de servicio que aún esperan la aplicación de los incentivos establecidos. Además, demandaron compensaciones para quienes realizan extensas jornadas de guardia presencial de 24 horas.
Con pancartas y consignas, los manifestantes reiteraron su disposición al diálogo, pero advirtieron que continuarán defendiendo sus derechos laborales hasta obtener respuestas concretas. Entre los mensajes exhibidos durante la jornada destacó una frase que resumía el sentir del gremio: “Somos médicos, no somos delincuentes”.
La protesta, que afecta únicamente las consultas médicas programadas, está prevista para concluir a las 6:00 de la mañana del miércoles. No obstante, el conflicto vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta el sistema sanitario nacional y las demandas de un sector que reclama mejores condiciones para ejercer su labor.