
Los cargos fueron presentados este lunes por la fiscal del distrito de San Francisco. La abogada acusadora afirmó que el ataque contra el esposo de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, tuvo “motivos políticos”. El acusado enfrenta a siete cargos criminales en total. En paralelo, agencias de seguridad alertan sobre violencia extremista de cara a las elecciones de medio término.
La fiscal del distrito de San Francisco, Brooke Jenkins, formuló un grupo de cargos contra el hombre que allanó la casa de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, y atacó con un martillo a su esposo, Paul Pelosi.
Identificado como David DePape, el atacante enfrenta siete cargos, entre los que se encuentran intento de asesinato, agresión con un arma letal, amenazas contra un funcionario público y su familia, abuso y detención ilegal de un adulto mayor y robo residencial.
En conferencia de prensa, Jenkins también dio a conocer que el ataque tuvo “motivos políticos” por los “comentarios que hizo”. Y es que al allanar la residencia Pelosi, David DePape gritaba: “¿Dónde está Nancy’?”, los mismos cánticos que entonaron los atacantes al capitolio estadounidense el 6 de enero de 2021.
Brooke Jenkins hizo un llamado además a los ciudadanos y a los líderes políticos a bajar el tono del discurso político en el país y a “cuidar sus palabras”. Según la fiscal, “la violencia no tiene lugar en San Francisco ni en la política”.
Las investigaciones que se han llevado a cabo señalan que Nancy Pelosi era el “objetivo específico” del agresor, así como su casa, por lo que los fiscales del estado presentarán una orden de detención sin fianza. El acusado enfrenta además una acusación federal, un proceso que se llevará a cabo en paralelo con la justicia local californiana.
El proceso federal fue presentado por e Departamento de Justicia de Estados Unidos. Cargos como intento de secuestro y asalto que le pueden llevar hasta 30 años a prisión.
Una lista de personas para atacar
La agencia EFE, citando medios locales, dio a conocer detalles del ataque. Según declaraciones que realizaron fuentes policiales al medio estadounidense ‘CBS News’, el atacante pudo haber estado organizando ataques a otras personas, ya que poseía una lista con varios nombres.
La cadena ‘CNN’ no se quedó atrás e informó sobre las intenciones del acusado, David DePape. Entre las pertenencias que se le retuvieron, DePape llevaba una bolsa que contenía cuerdas y cintas adhesivas, lo que suponen que iba a utilizar para retener a la presidenta de la Cámara de Representantes.
El ataque al esposo de la segunda en la línea de sucesión presidencial de Estados Unidos se llevó a cabo en las primeras horas del pasado viernes, cuando el señalado entró por la puerta de atrás y agredió a Paul Pelosi con un martillo, causándole heridas en la cabeza y en uno de sus brazos. Tras recibir una llamada de alerta, los oficiales de policía llegaron al lugar de los hechos y encontraron a DePape y Pelosi forcejeando por el martillo.
En un comunicado publicado este 31 de octubre, la presidenta de la Cámara dio a conocer que su cónyugue está “progresando constantemente, en lo que será un largo proceso de recuperación”. En la nota, Pelosi además agradece los “miles de mensajes” que “transmiten preocupación oraciones y cálidos deseos”.
Un llamado de alerta de las agencias de seguridad
El Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Nacional de Seguridad, El Centro Nacional para el Antiterrorismo y la Policía del Capitolio, dieron a conocer un documento en el que alertan sobre la violencia que pueden generar las “percepciones” que puedan existir sobre un fraude electoral de cara a los comicios de medio término del próximo 8 de noviembre.
A poco más de una semana de las ‘midterms’, como usualmente se les llama en el país norteamericano, estas agencias de seguridad alertaron sobre la elevada amenaza que supone la violencia extremista.
“Las percepciones de un fraude relacionado con las elecciones y el descontento con los resultados electorales probablemente resultará en mayores amenazas de violencia” contra un holgado sector de grupos como “opositores ideológicos y funcionarios electorales”, puntualizó el documento dado a conocer el pasado sábado.
La advertencia señala además que las figuras políticas, los votantes, ciudadanos que forman parte de minorías étnicas, raciales o religiosas, pueden ser víctimas de individuos o grupos extremistas violentos. Según EFE, citando el documento, la amenaza más razonable puede venir de atacantes individuales que justifiquen su violencia con asuntos relacionados al proceso electoral.
El proceso electoral del próximo 8 de noviembre renovará una tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes estadounidenses. La importancia de estas votaciones radican en cuál de los dos partidos más fuertes de la nación (Republicano y Demócrata) controlará ambas cámaras del Legislativo, lo que puede facilitar o entorpecer la gestión de la actual Administración, que ya posee la mayoría de en ambos salones del Capitolio.
Con EFE y Reuters