
Recuerdo a Ucrania
Don Felipe ha arrancado su mensaje televisado confesando que 2022 ha sido un año “complicado y difícil”, en buena medida, por la guerra de Ucrania y sus repercusiones a escala global.
Tras expresar su “recuerdo y afecto” a los refugiados ucranianos, ha defendido el derecho de Kiev a que se respete su “soberanía, integridad territorial e independencia, principios irrenunciables de un orden internacional basado en reglas y que siempre debe buscar la paz”.
El rey se ha felicitado de que el conflicto bélico haya reforzado la unidad de los socios de la OTAN y de la UE, de la que ha resaltado que ofrece “certeza y seguridad” a España.
“Somos Europa, pero también necesitamos a Europa”, ha enfatizado don Felipe, quien ha resaltado que este compromiso quedará reforzado durante la presidencia de turno de la UE que España ejercerá en el segundo semestre de 2023.
Situación económica
La coyuntura económica ha sido otro de los ejes del mensaje de Nochebuena, al destacar que la subida de los precios, en especial de los alimentos, está generando “inseguridad en los hogares” por los “importantes sacrificios personales y familiares” que acarrea el hacer frente a gestos cotidianos como encender la luz y la calefacción o llenar el depósito del coche.
Se ha solidarizado especialmente con las familias más vulnerables que no pueden afrontar esta situación de una manera prolongada, para las que ha reclamado “un apoyo continuo” por parte de los poderes públicos con el fin de paliar sus efectos económicos y sociales.
A pesar de “la gran preocupación y la incertidumbre” que siente la ciudadanía, Felipe VI ha insuflado optimismo al observar que hay motivos para pensar que “las cosas puedan cambiar y mejorar”.
“Si el éxito de una nación depende del carácter de sus ciudadanos y de la personalidad y el espíritu que mueve a su sociedad, debemos tener razones para mirar al futuro con esperanza», ha animado el rey, para quien la transformación experimentada por España en las últimas cuatro décadas “avala esa confianza”.
