
El sector Villa Aura, en Santo Domingo Oeste, enfrenta una crisis ambiental que sus residentes califican como una verdadera emergencia sanitaria. La acumulación descontrolada de desechos sólidos durante más de dos semanas ha convertido calles y aceras en vertederos improvisados, generando un hedor insoportable y un riesgo creciente de enfermedades respiratorias e infecciosas.
Los vecinos denuncian que los camiones recolectores brillan por su ausencia, lo que ha provocado que vías como la Segunda, Quinta, Séptima, Catorce y Primera —donde reside el alcalde Francisco Peña— se transformen en focos de contaminación visual y ambiental.
Ante esta situación, muchos ciudadanos que acostumbran ejercitarse al aire libre han optado por usar mascarillas para mitigar el mal olor y protegerse de posibles infecciones. La Alcaldía de Santo Domingo Oeste aún no ha ofrecido explicaciones claras sobre el colapso de las rutas de recogida, mientras los residentes aseguran que la crisis se repite en otros sectores del municipio.
La problemática se agrava con las lluvias recientes, que podrían favorecer la proliferación de mosquitos y plagas, aumentando el riesgo de brotes epidémicos. Los moradores han hecho un llamado urgente al Ministerio de Medio Ambiente y al Ministerio de Salud Pública para que intervengan de inmediato y eviten que la situación se convierta en un problema mayor de salud pública.
“Nos dicen que los camiones vienen mañana, pero ese ‘mañana’ nunca llega”, lamentó Génesis Rosario, residente con más de dos décadas en el sector, quien asegura que nunca antes se había visto una crisis de basura de tal magnitud.
“Nos dicen que los camiones vienen mañana, pero ese ‘mañana’ nunca llega”, lamentó Génesis Rosario, residente con más de dos décadas en el sector, quien asegura que nunca antes se había visto una crisis de basura de tal magnitud.