Por: Fernando José Liriano
Pastor del Ministerio Sed Libres Y Llenos Del Espiritu Santo

Felicitamos al juez por acoger la variación de la calificación jurídica en el caso Jet Set, una decisión trascendental en la búsqueda de justicia para las 236 víctimas mortales y los cientos de heridos que dejó esta tragedia.
Si se demuestra que los responsables conocían las condiciones del techo y, aun así, omitieron tomar las medidas necesarias para evitar el desastre, estaríamos ante una realidad profundamente indignante: cuando la vida humana se coloca por debajo de los intereses económicos, las consecuencias pueden ser irreparables.
Resulta doloroso pensar que una tragedia de esta magnitud pudo haberse evitado. Hoy quedan niños huérfanos, padres destrozados, familias incompletas y una sociedad dominicana marcada por el dolor y la indignación.
Ninguna fortuna, ningún negocio y ningún interés económico pueden valer más que la vida de una persona. La justicia tiene el deber de actuar con firmeza, transparencia y responsabilidad para honrar la memoria de quienes perdieron la vida y ofrecer respuestas a las familias que aún esperan justicia.