
Durante la tradicional celebración de las Siete Palabras este Viernes Santo, el reverendo Candelario Mejía Brito, párroco de la iglesia Santa Clara de Asís, denunció el abandono que sufren los jóvenes y las personas en situación de calle. Su mensaje, correspondiente a la cuarta palabra, vinculó el pasaje bíblico con la realidad social de la capital dominicana.
Mejía Brito criticó la falta de políticas viales del Instituto Dominicano de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), señalando que sus acciones se limitan a fechas específicas y no responden a una estrategia integral. Según el sacerdote, esta deficiencia contribuye al aumento de muertes por accidentes de tránsito.
El religioso también cuestionó la precariedad laboral que enfrentan los jóvenes, especialmente en sectores como el turismo, donde persisten casos de explotación y falta de acceso a empleos dignos. Aseguró que la estigmatización de la juventud es un problema que mina la confianza de las nuevas generaciones en las instituciones.
En su sermón, identificó lugares donde la indigencia es más visible, como el perímetro del Hospital Moscoso Puello y el elevado de la avenida Nicolás de Ovando con Máximo Gómez, denunciando la ausencia de asistencia estatal en estas zonas.
Mejía Brito sostuvo que el sistema actual impone la carga del sacrificio exclusivamente a los más pobres, mientras las figuras de autoridad priorizan la acumulación de recursos. “La carga siempre recae en los marginados”, expresó con firmeza.
El mensaje se sumó a las intervenciones previas de otros líderes religiosos en la jornada, como el padre Francisco Benito Alvarado, el padre Mario de la Cruz y el diácono José Ricardo Rosado, quienes abordaron distintas problemáticas sociales desde la perspectiva de las primeras tres palabras.
La homilía concluyó con un llamado a las instituciones públicas y privadas para garantizar los derechos de los sectores vulnerables y devolver la esperanza a los jóvenes. El reverendo insistió en que la fe debe traducirse en acciones concretas que transformen la realidad de los más necesitados.