
La guerra entre Estados Unidos e Irán dejó un impacto mayor al que se había conocido públicamente hasta ahora. Un informe del organismo de supervisión del Pentágono reveló que los ataques iraníes con misiles y drones destruyeron o dañaron cientos de edificios e instalaciones militares estadounidenses distribuidas en varios países de Oriente Medio, convirtiéndose en una de las evaluaciones oficiales más completas sobre el conflicto y sus consecuencias financieras.
De acuerdo con la auditoría, las ofensivas alcanzaron bases militares ubicadas en Irak, Bahréin, Kuwait, Catar, Arabia Saudita, Jordania, Omán y los Emiratos Árabes Unidos. Además de los daños en infraestructura, el documento indica que múltiples aeronaves resultaron destruidas o seriamente afectadas, incluyendo aviones de combate F-15E, un avanzado F-35, helicópteros y aeronaves utilizadas para reabastecimiento en operaciones militares.
Uno de los puntos más sensibles expuestos en el informe corresponde a la base naval estadounidense en Bahréin, blanco de misiles balísticos y drones explosivos iraníes. La magnitud de los daños obligó al Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) a modificar rutas de suministro y reorganizar operaciones logísticas, provocando retrasos en el apoyo a las fuerzas desplegadas en la región.
La investigación también señala que las bases ubicadas en Irak sufrieron las pérdidas económicas más elevadas, superando los 157 millones de dólares en daños. A ello se suman importantes costos reportados en otras naciones aliadas de Washington. El documento destaca además que más de 750 militares estadounidenses resultaron heridos durante el conflicto y que 18 miembros de las fuerzas armadas perdieron la vida.
Más allá de los daños materiales, el informe advierte sobre los desafíos estratégicos que enfrenta Estados Unidos para sostener una campaña militar prolongada. Entre los principales obstáculos aparecen la producción de motores para cohetes, la disponibilidad de explosivos y propulsores especializados, así como la necesidad de personal técnico capacitado. Mientras tanto, las autoridades estadounidenses continúan reforzando la fabricación de sistemas defensivos y misiles avanzados, en un escenario donde la capacidad militar iraní y sus complejas estructuras de defensa siguen representando un importante desafío para la seguridad regional.
Con Información The Epoch Times…