La desesperación de los inocentes

por Le Nouvelliste
Editorial

Editorial: Le Nouvelliste

Sin repetir el título de la novela de Henry Kénol, “La desesperación de los ángeles” publicada en 2009, en ella se inspira esta editorial. En dos cuentas.

Por un lado, el libro ya hablaba del fenómeno de las pandillas en el área metropolitana, y los inocentes de la tierra están tan desesperados en Haití como los ángeles que están en el cielo en este año 2022.

Por otro lado, sólo la literatura puede intentar retratar lo que sucede en Haití, año tras año. La noticia es demasiado rica y demasiado inmóvil al mismo tiempo. Los círculos del infierno de Dante son poca cerveza ante nuestra realidad y el futuro que se perfila ante nuestros ojos.

Siesta desann, siesta fouye.

Nou pa wè klè, n ap fouye pi rèd.

Nou pedi wout tounen an.

Gary Victor, si lo hay, parece ser el único escritor con la imaginación suficiente para urdir un escenario digno de nuestras desgracias. Pero incluso el padre de Albert Buron, Sonson Pipirit y Forbidden Files, no fue tan lejos al anticipar el horror.

Gary Victor tendrá que imaginar un personaje más malvado que sus más terribles diablos, demonios y bòkò para acercarse a la realidad haitiana de esta segunda década del siglo XXI.

Rony Gilot nos ha dejado, pero esperemos que una buena pluma de su calibre ponga sobre el papel nuestras aventuras del día a día, como él supo hacer. Los malos tiempos merecen tanta crónica como los buenos.

El General-Presidente Prosper Avril tiene material para varios otros volúmenes de su Libro Negro de la Inseguridad. Esta semana, entre este inspector divisional de la PNH acribillado a balazos, los náufragos que están enterrados en Puerto Rico y el juzgado principal del área metropolitana que está bajo el control de una pandilla, el asunto rebasa la etapa de inseguridad para abrir nuevos capítulos en la disolución del Estado haitiano tal como lo hemos conocido.

Volviendo al doctor Rony Gilot –a quien el ex Jocelerme Privert rindió homenaje, el miércoles en Karibe–, cabe preguntarse cómo Gilot, que sirvió al Estado y a la administración pública haitiana con sentido de la responsabilidad y del deber, desde Duvalier hasta la democracia deshuesada por la PHTK, describiría la situación actual y ¿qué soluciones recomendaría este hombre de poder?

Haití vive una crisis de liderazgo y una crisis de propuesta. La literatura puede ayudar. Pero, y es para desesperar, ya no hay lugar en el tablero nacional ni para los ángeles ni para los inocentes.

Fuente: Le Nouvelliste