
La República Dominicana enfrenta una grave emergencia provocada por las intensas lluvias asociadas a una vaguada que afecta gran parte del territorio nacional. Según datos oficiales, cuatro personas han perdido la vida y más de 30,500 ciudadanos han sido desplazados de sus hogares.
La Defensa Civil informó que entre las víctimas se encuentran un niño de tres años en Puerto Plata y un hombre de 32 en Santo Domingo, ambos arrastrados por corrientes de agua. A estos casos se suman otros dos fallecimientos reportados previamente, incluyendo el de una niña de un año que murió tras el colapso de una pared en su vivienda durante un aguacero.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) detalló que 6,100 viviendas han resultado afectadas, más de un millón de personas carecen de agua potable y 28 localidades permanecen incomunicadas. Actualmente, 28 de las 32 provincias del país se encuentran bajo distintos niveles de alerta.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que las precipitaciones continuarán en las próximas horas, especialmente en la capital, que se mantiene en alerta amarilla. El fenómeno ha provocado inundaciones, caída de árboles y cuantiosas pérdidas materiales.
La situación ha reavivado el debate sobre la resiliencia de las infraestructuras y la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta ante fenómenos naturales cada vez más intensos.