
Santo Domingo, RD. – El aumento en los precios de los combustibles volvió a encender el debate público en República Dominicana luego de que la exvicepresidenta Margarita Cedeño expresara su preocupación por el impacto económico que, según afirmó, ya comienza a sentirse en los bolsillos de miles de familias.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Cedeño señaló que el incremento acumulado de RD$12 en apenas ocho días va más allá de una simple variación en los precios de las estaciones de servicio. A su juicio, cada peso adicional repercute en los gastos diarios de trabajadores, transportistas y hogares que deben enfrentar mayores costos para mantener sus actividades cotidianas.
La dirigente política sostuvo que las consecuencias de las alzas terminan reflejándose en toda la cadena económica. Desde el transporte de mercancías hasta los productos que llegan a los supermercados, el incremento del combustible tiene un efecto que impacta directamente el costo de vida de la población.
Sin embargo, más allá del aspecto económico, Cedeño centró parte de su reflexión en la reacción de algunos sectores sociales y políticos. La exvicepresidenta cuestionó la aparente ausencia de voces que en años anteriores realizaban manifestaciones públicas y protestas cuando se anunciaban aumentos similares en los carburantes.
“¿Dónde están ahora los que ayer criticaban cada aumento?”, planteó la exfuncionaria, al recordar épocas en las que el precio de los combustibles era utilizado como una bandera de movilización ciudadana y debate político.
Según expresó, la sensibilidad ante las dificultades económicas de la población no debería depender de quién ocupe el poder. En ese sentido, defendió la necesidad de mantener una posición coherente frente a las decisiones que afectan el presupuesto familiar, independientemente del gobierno de turno.
Las declaraciones de Cedeño se producen en un contexto en el que el costo de los combustibles continúa siendo uno de los temas más observados por consumidores, transportistas y sectores productivos, debido a su incidencia directa sobre los precios de bienes y servicios.
Con su intervención, la exvicepresidenta reabrió una discusión que trasciende el precio del combustible y apunta al debate sobre la coherencia política, la sensibilidad social y la respuesta ciudadana frente a medidas económicas que afectan el día a día de la población dominicana.