
Riad, Arabia Saudita. Un nuevo ataque atribuido a los rebeldes hutíes de Yemen sacudió este sábado la capital saudí, dejando un saldo preliminar de al menos 12 fallecidos y 309 heridos tras impactar las instalaciones del Aeropuerto Internacional Rey Khalid, uno de los principales puntos de conexión aérea del reino.
Según informó la Autoridad General de Aviación saudí, entre las víctimas mortales figuran cuatro ciudadanos saudíes y ocho residentes extranjeros de distintas nacionalidades, incluyendo un ciudadano estadounidense, además de personas procedentes de Bangladesh, Egipto, Jordania, Siria, Palestina y Sudán.
Las autoridades detallaron que cientos de personas resultaron heridas durante el ataque, algunas de ellas en estado crítico, mientras continúan recibiendo atención médica en distintos centros hospitalarios de la capital. Asimismo, indicaron que los daños materiales ocasionados por la ofensiva están siendo evaluados por equipos especializados.
Como medida preventiva, las operaciones del aeropuerto fueron suspendidas temporalmente. Las autoridades aeroportuarias señalaron que los vuelos permanecerán detenidos hasta completar las evaluaciones de seguridad y verificar las condiciones estructurales de las instalaciones afectadas.
El ataque se produce apenas un día después de otro incidente similar contra el mismo aeropuerto, que provocó la muerte de tres personas y daños en aeronaves e infraestructura aeroportuaria. En los últimos días también se han reportado ataques contra otros aeropuertos saudíes, entre ellos los de Riad, Abha y Dammam.
Los hutíes, movimiento insurgente respaldado por Irán y que controla amplias zonas del norte de Yemen, han intensificado en las últimas semanas sus operaciones con drones y misiles balísticos contra objetivos civiles y militares saudíes. El grupo sostiene que estas acciones son una respuesta a los bombardeos realizados por la coalición liderada por Arabia Saudita en territorio yemení.
La escalada de violencia vuelve a encender las alarmas en Medio Oriente, donde los ataques contra infraestructuras estratégicas y aeropuertos incrementan la preocupación internacional por la seguridad regional y el riesgo de una expansión del conflicto. Mientras tanto, las autoridades saudíes mantienen un alto nivel de alerta y continúan investigando el alcance de los daños causados por la ofensiva.