No se entiende

 
EDITORIAL
EL NACIONAL

El Gobierno ha dispuesto apertura de clase presencial a partir del martes, aunque la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) mantiene el criterio de que, por el momento, no hay condiciones para retornar a las aulas; mientras la Sociedad de Pediatría sugiere esperar dos semanas antes de reabrir las escuelas.

Las autoridades también han establecido que la licencia laboral para pacientes ambulatorios y asintomáticos será de sólo siete días a partir del diagnóstico positivo de coronavirus, sin necesidad de requerir prueba negativa para su reingreso.

En virtud de esa resolución del Ministerio de Salud, se da por descontado que a los siete días una persona afectada de coronavirus habrá superado la enfermedad, por lo que no requiere de mayores trámites para retornar a sus quehaceres laborales.

En cuanto a la vuelta a clase presencial, el Ministerio de Educación subraya que tendrá “carácter voluntario”, un método que en el pasado reciente no contribuyó en nada a la formación de los muchachos, ya que correspondía a los padres la tarea del maestro.

El Ministerio de Educación Superior, en cambio, no objeta que las universidades impartan docencia virtual, a pesar de que comunidades estudiantiles y académicas han advertido sobre un progresivo deterioro en la calidad de la enseñanza universitaria.

Se interpreta como un contrasentido que alumnos de educación básica y secundaria retornen a las aulas en pleno rebrote pandémico, mientras estudiantes universitarios reciben clases a distancia, porque los primeros serían más vulnerables al contagio pandémico.

A la vez que se ordena por resolución que el contagio de coronavirus debe cesar a los siete días y que los pacientes retornen a sus labores sin necesidad de edicto médico, se recomienda a las empresas reducir el número de trabajadores en los centros laborales y en cambio, promover el trabajo desde la casa. El mensaje no se entiende.
Las medidas asumidas por el Gobierno con relación al rebrote por la variante ómicron, como apertura de docencia presencial, educación universitaria virtual, reducción a siete días de la licencia por covid-19, pueden quizás cumplir su cometido, pero se insiste en que es necesario adoptar tipos de restricciones y previsiones que al menos disminuyan el devastador impacto que se teme cause el nebuloso escenario pandémico en términos económicos, sociales y políticos.

Fuente: EL NACIONAL