Reflexiones atrevidas #66: Democracia en reversa (consejos a los que aspiran a ser candidatos)

Por: José Francisco Peña Guaba
Ciudadanía RD Media

Escritor ,político , diplomático y presidente del al Bloque Institucional Socialdemócrata

El trabajar por largos años a favor del sistema de partidos desde la construcción del Foro Permanente de Partidos Políticos de la República Dominicana (FOPPPREDOM), me ha comprometido de manera empática con las dirigencias y militancias de todas las organizaciones políticas existentes, sin banderías ideológicas, sin colores favoritos, a la hora de defender lo que tenemos de democracia.

Es que hace mucho tiempo nuestro sistema democrático está inmerso en una profunda crisis, porque el que tenemos actualmente, no le sirve ni a los ciudadanos, ni mucho menos a los que han hecho del ejercicio de la actividad política su oficio.

Cada día el clientelismo es muchísimo mayor y la calidad de la representación de los electos peor, porque más capacidad de influir tiene el dinero en todas las esferas de los poderes públicos. La política con valores de antaño es historia, pues simplemente lo que existe hoy es un abyecto y vulgar mercado persa en la política, donde todo se compra, porque todo se vende y se mercadea y se adquiere lo inverosímil: la popularidad, las candidaturas de elección popular, principalmente las que son preferenciales, los altos cargos públicos, la reputabilidad, y con ella, la inmunidad legal que buscan aquellos comprometidos con actividades deleznables.

Antes, los políticos no vendían sus ideas al mejor postor. El dinero no eran tan determinante como lo es hoy en día; se hacía carrera política y se valoraba el trabajo y el esfuerzo; la calidad de la representación era óptima, porque los mejores hombres del país, no importando su origen social, eran tomados en cuenta, ahora ni por asomo es así.

El oportunismo cobra por el trabajo ajeno; la meritocracia está hecha añicos, porque se le ha dado paso al oportunismo, a través de los inversionistas electorales de los representantes de la mal llamada sociedad civil, al amiguismo, a la conchupancia, y para colmo de la degradación política, al servicio de producidas damiselas que intercambian su participación en el tren gubernamental por favores sexuales, y es que este sistema está putrefacto.

¿Qué es lo único que pudiésemos afirmar está mejor que antes?. Solamente el derecho público a disentir, porque todo lo demás se ha ido desmejorando, aunque pareciese una hipérbole  el decir que “casi todo lo pasado fue mejor”, y es que el tren de la democracia va en reversa. Pobre país nuestro, donde el mercantilismo se ha sobrepuesto a las ideas, y sobre todo, al accionar político producto de centradas convicciones.

Estamos a las puertas del inicio de la precampaña electoral y se me hace casi obligatorio el orientar a los ciudadanos que aspiran a un puesto electivo o a ser parte del staff de funcionarios de un próximo gobierno y hacerles estas imparciales recomendaciones públicas, porque en privado siempre se las hago, a todos los que me hacen el honor de visitarme, con la finalidad de que les aconseje o les dé mi óptica electoral, la cual trato que esté desprovista de mi interés particular, porque nunca le digo a un amigo o conocido lo que me conviene, sino muy por el contrario, lo que es de beneficio para él y mucho menos lo haría a mi edad, donde mentirle de manera aviesa o engañosa no es para quien esto escribe una opción.

El presente decálogo que presentaré a continuación va dirigido a los que aspiran a llegar a los Consejos Edilicios, al Congreso o a ser tomado en cuenta para un cargo público, veamos:

1. Los que no tengan recursos económicos o fuentes de apoyo seguras que no aspiren a ser candidatos a ningún cargo electivo, ni siquiera a vocal de un lejano Distrito Municipal. Con escasísimas excepciones, lo que determina quiénes ganarán, está unido a la capacidad de invertir millonarios recursos, que de seguro llevará a la quiebra a quien sin capacidad económica lo intente. Conozco cientos que han hecho caso omiso a este sano consejo y hoy tienen las manos en la cabeza por su desacertada decisión;

2. La mayoría de las candidaturas son preferenciales, (los diputados 185, porque solo hay 5 por lista, los de postulación nacional; los regidores, que son 1164, y los vocales de los Distritos Municipales que totalizan 735).  Para el caso de estas candidaturas no hay presupuesto que valga. Conozco casos de candidatos que han invertido más de 80 millones para lograr ser diputados, más de 20 millones para ser Regidor de alcaldías de ciudades importantes, y hasta 8 millones para lograr ser un simple Vocal. Nadie que se gane su dinero honesta y lícitamente puede gastar estas astronómicas sumas de dinero, que por cierto no recuperarían ni por asomo en 4 años de gestión. Pero hay a quienes no les importa el monto a invertir para lograr obtener una curul por vario pintas razones; solo observen y se darán cuenta que casi siempre los que ganan, o están relacionados afectivamente a los que han tenido o tienen altos cargos públicos, o son comerciantes ligados al mundo del lavado y el narcotráfico que buscan inmunidad y relacionamiento con esferas gubernamentales;

3. Para obtener una candidatura uninominal, presidencial, senatorial, alcaldía o una dirección distrital, se debe contar con una parte importante del presupuesto a invertir. Aunque reconozco que en esas candidaturas se puede conseguir mayor colaboración económica privada que en las que son preferenciales, no es tarea fácil lograr hacer consenso para convertirse en un candidato(a) para una posición de esos niveles, porque debe haber invertido en un largo tiempo algunos recursos de sus bolsillos, o tener un aceptable y sólido vínculo político o social, cosa escasa en estos tiempos de querellas y disputas permanentes;

4. Los candidatos de un partido en el gobierno que no tengan un verdadero apoyo oficial, sea este en efectivo o en naturaleza, no podrán cantar victoria, porque no hay cosa más cara que el voto progobierno, porque casi siempre los disconformes con las administraciones de turno son muchísimos más que los que reconocen estar mejor. Los electores en estos tiempos son muy críticos, las redes sociales tóxicas y cualquier detalle le podría aguar la fiesta al más bonito; los que aspiran desde el pináculo del poder, que estén conscientes que casi van a tener que comprarles la buena voluntad a sus electores;

5. Los de la oposición, todos sin excepción, que aspiren a una candidatura uninominal (senadores, alcaldes y directores de distritos municipales), tienen que buscar la unidad de cualquier forma, de los principales partidos de oposición en su demarcación, porque el que presentará como nominado el gobierno irá en una coalición unida.  El oficialismo tiene la forma de como contentar a los potenciales disidentes o disgustados, para evitar que se les inscriban como candidatos por otras boletas de su propia alianza gubernamental, a excepción, de aquellos decididos a serlo ya por la oposición;

6. El mercado electoral está muy dividido: habrá alrededor de 32 o 33 organizaciones políticas nacionales que tendrán derecho a presentar candidaturas, y cuyos recuadros estarán presentes en todas las boletas a todos los niveles de elección, por lo cual, quien no tenga detrás el apoyo de una coalición de partidos respaldándole, le será difícil la victoria y mucho más si es de oposición, porque si se dispersan las opciones opositoras, presentando varias candidaturas a un mismo cargo electivo en igual demarcación, esa será la crónica de una derrota anunciada;

7. Los aspirantes a ser candidatos por el PLD, por la Fuerza del Pueblo, del PRD, del reformismo o de cualquier organización minoritaria que no apueste o trabaje por la unidad, perderá deportivamente su tiempo y los recursos invertidos. Si usted aspira a un cargo electivo, sobre todo uninominal, busque la fórmula de hacer conciencia a nivel de las dirigencias locales y de las altas instancias de su propia organización, ya que la unidad, más que una necesidad es una obligación, porque postular divididos es una opción osada e imprudente, que hará de esto un esfuerzo fútil, que lo único que producirá será una gran decepción a los candidatos derrotados, que solo evitarían, forzando y presionando desde abajo para que se dé la unidad;

8. Mi mayor consejo a los que aspiran desde la oposición, es que entiendan que muchas veces los intereses de los de abajo no coligen con los de la alta dirigencia; estos, los de arriba, no tienen que buscar votos para ellos, porque la mayoría aspira a ser altos funcionarios de los gobiernos y anteponen sus intereses particulares las más de las veces. Por encima de los militantes, exijan al CP del PLD, a la dirección política de la FP, a la comisión presidencial del PRSC o del PRD, que se pongan de acuerdo, so pena de ustedes no presentarse como candidatos; no se permitan perder en la víspera por irracionalidades de las cúpulas partidarias;

9. Los aspirantes a candidaturas del PRM que tengan los ojos muy abiertos, porque casi siempre al final los gobiernos, ponen de candidatos en las boletas a los que tienen recursos y nóminas a su disposición, y después de un arduo o largo trabajo realizado por usted, dirigente de abajo, lo hacen perder su tiempo y sus exiguos recursos olímpicamente. Así también lo fue cuando gobernaba el PLD, sobre todo en las últimas dos gestiones, para que no piensen que esta es una visión sesgada o que sería obra exclusiva de los Modernos. Solo revisen los datos sobre los electos, que están en las páginas de la JCE y confirmarán que los hijos, hermanos, esposas, y los colaboradores de los altos funcionarios y hasta las novias o amantes, eran inscritos desde arriba, e impuestos en injustos procesos convencionales, y hasta las elecciones del año 2016, estos fueron en las candidaturas preferenciales los más votados. Así que prepárense los aspirantes a las candidaturas por el PRM y a los de sus organizaciones aliadas, a defenderse de los que les viene, para que no se dejen sorprender y puedan intuir a tiempo, para quiénes serán muchas de las candidaturas que se reservará el oficialismo; y

10. Los candidatos preferenciales, (diputados, regidores y vocales), desconectados de las dirigencias locales o de la protección de las altas instancias, tendrán mucha posibilidad de perder, porque la boleta es física y el voto es manual, por lo que los delegados de los partidos en las mesas terminan negociándoles sus votos, para ponérselos a sus contrincantes internos con más recursos y con mejores relaciones internas. Es por esto que debemos favorecer e instar a que la JCE busque un mecanismo de escrutinio de los votos, con el que se pueda probar que se ha respetado la decisión del elector en lo marcado en la boleta física. En ese tema, el FOPPPREDOM insistirá con el Pleno de la Junta Central Electoral para que se escanee la boleta o se filme el escrutinio, porque de no ser así, preparémonos a la canibalización de los votos que harían  los delegados en los Colegios Electorales, (sobran pruebas anteriores de lo que aquí afirmamos).

En el caso de los que no aspiran a ninguna candidatura y solo desean trabajar por un candidato presidencial, observen antes de integrarse a buscarle votos, quiénes son los que cumplen su palabra y designan a los que han trabajado por él de verdad, y así podrán decidir asertivamente a quién les conviene apoyar, para que llegue o se quede en el Palacio Nacional.

Para los que aspiran a ser candidatos y se quiere creer usted mismo como Supermán, ese es su particular problema, lo que sí sé, es que la única forma que tienen los candidatos de los partidos opositores para ganarle las elecciones a los del gobierno, es uniéndose, ya que estos pudiesen (los del gobierno), triunfar hasta con un 35% de los votos. He visto perder a decenas de candidaturas uninominales (de senadores, alcaldes y directores de juntas municipales), por dos o tres votos apenas de diferencia, todo porque una oposición tozuda ha postulado varios candidatos para un mismo cargo.

Los aspirantes a candidatos del PRM que exijan a tiempo a su cúpula, saber si les pondrán a relacionados o a altos funcionarios en la boleta, porque de seguro serían estos los que ganarían, habida cuentas de las experiencias pasadas. Los de la oposición tienen que estar dispuestos hasta a realizar una huelga de brazos caídos si fuese necesario, a Danilo, Abel, Leonel, Quique, Miguel y a los presidentes de las organizaciones minoritarias, si no se unen.

 Demuéstrenle que el radicalismo los haría perder, que son tiempos de concertación, respetando las diferencias, y que la unidad es sumamente necesaria sí se quiere ganar y que no deben poner de relajo a sus dirigencias y a sus aspirantes, porque el que no presione para convertirse en candidato, a los fines de representar a una verdadera alianza electoral opositora, de seguro perderá las elecciones en su demarcación.

 Por eso, es que para poner juiciosos a los de arriba, los de abajo de todos los partidos u organizaciones opositoras reconocidas o no por la JCE, deben apoyar el esfuerzo y el trabajo a realizar, en favor de la unidad que llevará a cabo la plataforma de concertación que se denominará “Coordinadora Electoral Opositora”, integrada por equipos de mediación, negociación y arbitraje, miembros destacados de todos los partidos opositores, que nos hemos unido en ese interés.

Apoya esta iniciativa y contáctanos al teléfono (809) 870-2832, o al correo electrónico coordinadoraelectoralopositora@gmail.com, y no permitamos que el orgullo de los integrantes de las cúpulas partidarias hagan trunco el sueño de sus militancias, simplemente, porque somos muchísimos más, ¡impidámoslo!

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Author: CRDMedia

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