
El comentarista estadounidense Tucker Carlson volvió a encender el debate político y religioso en Estados Unidos tras publicar un video en su canal de YouTube en el que insta a los cristianos estadounidenses a “reevaluar su apoyo a Israel”. Sus declaraciones se apoyan en un clip grabado en el sur del Líbano en 2024, donde —según afirma— soldados israelíes aparecen dentro de una iglesia burlándose de símbolos cristianos.
Carlson argumentó que este tipo de conductas debería llevar a los cristianos a cuestionar si pueden respaldar a un país que, según él, “permite ese comportamiento” y que “tiene a mucha gente que odia aquello en lo que tú crees”. El comentarista también acusó a Washington de utilizar los impuestos de los ciudadanos para bombardear iglesias cristianas y disparar contra clérigos en zonas de conflicto.
En su mensaje, Carlson planteó que, una vez que los cristianos comiencen a hacerse estas preguntas, surge un debate más profundo: si es defendible, desde una perspectiva religiosa, mantener una alianza política con un gobierno “totalmente secular o de otra religión”. También criticó el uso de fondos estadounidenses para programas internos en Israel, incluyendo políticas sociales que —según él— no existen en EE.UU.
El periodista también arremetió contra la financiación de una marcha del Orgullo LGBT, argumentando que el concepto de “pride” representa, desde la visión cristiana, uno de los pecados capitales. A su juicio, esto evidencia que el Gobierno israelí “se burla de los valores cristianos”.
Estas declaraciones no son nuevas en su línea editorial. Carlson ha cuestionado repetidamente la relación entre Washington e Israel, llegando a afirmar que EE.UU. no debería enviar “ni un dólar más” en apoyo militar o económico. También ha criticado la influencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la política exterior estadounidense, especialmente en el contexto de la guerra con Irán.
Las tensiones entre Carlson y el presidente estadounidense, Donald Trump, también han escalado. Tras recientes críticas del comentarista, Trump lo calificó como un “tonto” con “bajo coeficiente intelectual”, intensificando un enfrentamiento que ya venía creciendo desde meses atrás.
El video de Carlson ha generado reacciones divididas: mientras algunos sectores cristianos conservadores lo respaldan, otros lo acusan de distorsionar la realidad y alimentar tensiones religiosas y geopolíticas en un momento de alta sensibilidad internacional.