
Santo Domingo, RD. En un foro celebrado por la Dirección General de Jubilaciones y Pensiones a Cargo del Estado (DGJP), el presidente de la Fundación Seguridad Social para Todos, Arismendy Díaz, lanzó una advertencia contundente: el 85% de los trabajadores dominicanos no podrá completar las cotizaciones necesarias para acceder a una pensión adecuada.
Díaz explicó que la raíz del problema está en la inestabilidad laboral, que impide a la mayoría de asalariados cumplir con los 360 meses de cotización exigidos por la Ley 87-01 que regula el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
Como medida de previsión, propuso elevar al 16% la capitalización individual, en un proceso escalonado de ocho años, lo que permitiría duplicar el monto actual de las pensiones. “No podemos seguir siendo la cola en un país con progreso económico sostenido”, afirmó, comparando la situación con otros países latinoamericanos donde los aportes superan el 15%.
El experto también planteó otros retos para la reforma del sistema, como aumentar el Fondo de Solidaridad Social (FSS) al 4.8%, extender los años de aporte, reducir la comisión de las AFP hasta un 0.5% anual y afiliar a los trabajadores independientes.
Durante su intervención, Díaz enumeró seis factores que limitan el monto de las pensiones: la reducción del aporte del 12% al 9.97%, la falta de competencia entre AFP, la ausencia del bono de reconocimiento, el aumento de la esperanza de vida, las fluctuaciones del mercado laboral y la falta de un régimen contributivo subsidiado.
Aunque destacó que los trabajadores ya acumulan 1.3 millones de patrimonio en el sistema de capitalización individual, advirtió que este monto no será suficiente para garantizar pensiones dignas y sostenibles para más de cinco millones de trabajadores activos y cotizantes.
Finalmente, Díaz resaltó que las pensiones otorgadas han crecido un 177.6% entre 2020 y 2026, y que los pensionados con seguro de salud aumentaron un 24.7% en cinco años. Sin embargo, insistió en que sin reformas profundas, el sistema seguirá condenando a la mayoría de trabajadores a pensiones insuficientes, pese al crecimiento económico del país.