Por qué deberíamos hacer edificios con hielo marciano cuando viajemos allá

Marte podría albergar a los primeros humanos en los 2030 usando recursos locales. Una propuesta clave: domos de hielo marciano tipo iglú, que protegerían de la radiación, dejarían pasar la luz y elevarían la temperatura.
WIRED
Por qué deberíamos construir edificios con hielo marciano en futuras misiones espaciales
Una cueva de hielo en Canadá.VisualCommunications/GETTY IMAGES

El plan para llegar a Marte avanza con relativa firmeza. Las agencias espaciales de Estados Unidos y de China quieren colocar en suelo marciano a los primeros humanos en la década de 2030. Pero viajar al planeta rojo resulta más costoso y tardado que ir a la Luna, y además implica desafíos únicos. Por ello, los primeros asentamientos humanos optarán por aprovechar los recursos que ya existan en el planeta y reducir al mínimo el intercambio de material con la Tierra.

Hay algunas propuestas en el tintero. Algunas sugieren habitar las cuevas naturales del planeta; otras plantean usar el regolito para construir estructuras rústicas. Recientemente, los científicos han estado explorando otra alternativa: levantar cúpulas de hielo marciano, al estilo de los iglús terrestres.

El hielo ofrece ventajas ecológicas y prácticas como materia prima. Resiste la presión y la radiación del planeta, y al mismo tiempo deja pasar la luz natural, esencial para cultivar plantas terrestres y mantener el bienestar emocional de los astronautas.


Bacteria del género Bacili en una fotografía con microscopio.
Científicos lanzaron esporas de Bacillus subtilis hacia el espacio para verificar si los microorganismos pueden tolerar las agresivas fuerzas del lanzamiento.

Ciudades en domos congelados de una hectárea

En la última reunión anual de la Unión Estadounidense de Geofísica (AGU25), un equipo de investigadores presentó su estudio sobre la viabilidad de los domos congelados de Marte. Propusieron estructuras de hasta una hectárea, divididas en secciones o compartimentos para distintos experimentos de los expedicionistas.

Sus modelos muestran que los refugios de hielo podrían elevar la temperatura superficial hasta estabilizarla en -20 °C. Dado que el promedio actual ronda los -120 °C, este cambio sería trascendental para las actividades humanas. También simularon la capacidad del hielo para proteger contra la radiación solar: encontraron que bloquea las ondas ultravioletas que dañan el ADN, pero permite el paso de las infrarrojas y visibles, vitales para la fotosíntesis.

El estudio también evaluó las limitaciones de procesamiento. Las grandes ciudades requerirían enormes cantidades de hielo. Marte posee reservas suficientes en los polos, pero transformarlas en material de construcción demandará tiempo. Los investigadores calcularon que, con una fuente de energía similar a la de la Estación Espacial Internacional, solo podrían procesar 15 metros cuadrados al día. Por ello, cualquier proyecto de ciudad congelada deberá planearse a mediano plazo.

Aún falta por definir cómo se transportaría el hielo desde los polos hasta las zonas habitables y si estas soluciones serán temporales o permanentes. El equipo, que incluye especialistas de la Universidad de Harvard, recomienda realizar pruebas en la Antártida y en entornos de baja presión, como el Himalaya.

Por supuesto, los edificios de hielo no reemplazarán los hábitats cerrados convencionales. Probablemente necesitarán cúpulas dentro de cúpulas. Después de todo, salir sin protección haría que la sangre de los astronautas hirviera casi al instante y les impediría respirar por la falta de oxígeno. Sin embargo, presentan una solución práctica contra la radiación, las tormentas de polvo, y la salud de los cultivos.

Es innegable el atractivo que presentan las zonas con hielo marciano. En ellas hay recursos abundantes que pueden procesarse para generar oxígeno, agua líquida y hasta combustible.

Wired

Por qué deberíamos construir edificios con hielo marciano en futuras misiones espaciales
Una cueva de hielo en Canadá.VisualCommunications/GETTY IMAGES

El plan para llegar a Marte avanza con relativa firmeza. Las agencias espaciales de Estados Unidos y de China quieren colocar en suelo marciano a los primeros humanos en la década de 2030. Pero viajar al planeta rojo resulta más costoso y tardado que ir a la Luna, y además implica desafíos únicos. Por ello, los primeros asentamientos humanos optarán por aprovechar los recursos que ya existan en el planeta y reducir al mínimo el intercambio de material con la Tierra.

Hay algunas propuestas en el tintero. Algunas sugieren habitar las cuevas naturales del planeta; otras plantean usar el regolito para construir estructuras rústicas. Recientemente, los científicos han estado explorando otra alternativa: levantar cúpulas de hielo marciano, al estilo de los iglús terrestres.

El hielo ofrece ventajas ecológicas y prácticas como materia prima. Resiste la presión y la radiación del planeta, y al mismo tiempo deja pasar la luz natural, esencial para cultivar plantas terrestres y mantener el bienestar emocional de los astronautas.


Bacteria del género Bacili en una fotografía con microscopio.
Científicos lanzaron esporas de Bacillus subtilis hacia el espacio para verificar si los microorganismos pueden tolerar las agresivas fuerzas del lanzamiento.

Ciudades en domos congelados de una hectárea

En la última reunión anual de la Unión Estadounidense de Geofísica (AGU25), un equipo de investigadores presentó su estudio sobre la viabilidad de los domos congelados de Marte. Propusieron estructuras de hasta una hectárea, divididas en secciones o compartimentos para distintos experimentos de los expedicionistas.

Sus modelos muestran que los refugios de hielo podrían elevar la temperatura superficial hasta estabilizarla en -20 °C. Dado que el promedio actual ronda los -120 °C, este cambio sería trascendental para las actividades humanas. También simularon la capacidad del hielo para proteger contra la radiación solar: encontraron que bloquea las ondas ultravioletas que dañan el ADN, pero permite el paso de las infrarrojas y visibles, vitales para la fotosíntesis.

El estudio también evaluó las limitaciones de procesamiento. Las grandes ciudades requerirían enormes cantidades de hielo. Marte posee reservas suficientes en los polos, pero transformarlas en material de construcción demandará tiempo. Los investigadores calcularon que, con una fuente de energía similar a la de la Estación Espacial Internacional, solo podrían procesar 15 metros cuadrados al día. Por ello, cualquier proyecto de ciudad congelada deberá planearse a mediano plazo.

Aún falta por definir cómo se transportaría el hielo desde los polos hasta las zonas habitables y si estas soluciones serán temporales o permanentes. El equipo, que incluye especialistas de la Universidad de Harvard, recomienda realizar pruebas en la Antártida y en entornos de baja presión, como el Himalaya.

Por supuesto, los edificios de hielo no reemplazarán los hábitats cerrados convencionales. Probablemente necesitarán cúpulas dentro de cúpulas. Después de todo, salir sin protección haría que la sangre de los astronautas hirviera casi al instante y les impediría respirar por la falta de oxígeno. Sin embargo, presentan una solución práctica contra la radiación, las tormentas de polvo, y la salud de los cultivos.

Es innegable el atractivo que presentan las zonas con hielo marciano. En ellas hay recursos abundantes que pueden procesarse para generar oxígeno, agua líquida y hasta combustible.

Jorge Garay

Jorge Gary es colaborador de WIRED en Español. Se especializa en tecnología, ciberseguridad y leyes aplicadas en redes sociales. Ha trabajado en diversos medios digitales desde hace 10 años. Le apasionan la cultura geek, la astronomía y el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación.

 

Redacción
Author: Redacción

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