
La música dominicana perdió este jueves a una de sus voces más emblemáticas. Alex Bueno, nacido como Alejandro Wilberto Bueno López en San José de las Matas, provincia de Santiago, falleció en Nueva York a los 62 años tras ocho meses de batalla contra un tumor cerebral.
Conocido como “El Mayimbito” por su parecido artístico con Fernando Villalona, Alex Bueno se convirtió en figura estelar de los años dorados del merengue, destacando por su timbre impecable y su capacidad de interpretar con igual éxito merengue, bachata, salsa y bolero.
Su carrera comenzó en 1978 al ganar un festival de la voz en el programa de Wilfrido Vargas, lo que lo catapultó a la fama. Poco después, Fernando Villalona lo integró a su orquesta, donde grabó su primer gran éxito: Piel Canela.
En 1984, su lanzamiento como solista marcó un antes y un después en el merengue, con temas como Colegiala, Qué cara más bonita, Esa pared y La radio, producciones que le dieron al género una sonoridad melódica y romántica que se convirtió en su sello personal.
A lo largo de su trayectoria, Alex Bueno enfrentó dificultades personales relacionadas con las drogas y el alcohol, pero en sus últimos años logró superar esos vicios y se encaminó hacia una vida más espiritual, lo que le permitió reencontrarse con su público desde otra perspectiva.
Su incursión en la bachata a finales de los años 90 con discos como Bachata a su tiempo y éxitos como Que vuelva y Corazón duro lo consolidaron como un artista versátil, capaz de conquistar diferentes géneros con la misma fuerza interpretativa. Incluso colaboró con Romeo Santos en Nuestro amor, reafirmando su vigencia en nuevas generaciones.
Con más de 45 años de carrera y una veintena de discos, Alex Bueno deja un legado inmortal en la música dominicana. Su voz, que acompañó a millones en fiestas, conciertos y momentos íntimos, se convierte ahora en patrimonio cultural, recordando que su talento trascendió fronteras y épocas.