
Durante su intervención virtual en la reunión de la Alianza Progresista, celebrada en Argentina, Mejía criticó los discursos que promueven la fuerza como vía para alcanzar la paz, señalando que esta narrativa erosiona el diálogo, fomenta la polarización y debilita los valores democráticos.
“La paz no se construye con imposiciones ni con miedo, sino con respeto, diálogo y cooperación”, afirmó el exmandatario.
Mejía también denunció que algunas potencias están imponiendo agendas extremas, justificando medidas coercitivas que impactan negativamente la economía global. Entre ellas, mencionó el aumento de aranceles, el encarecimiento de productos básicos, y el control de rutas comerciales y recursos estratégicos.
En su discurso, el líder político alertó sobre las consecuencias sociales de esta dinámica:
- Miedo al extranjero
- Desprecio hacia los más vulnerables
- Ataques a la libertad de expresión
- Manipulación informativa bajo el pretexto de combatir las fake news
Mejía concluyó que esta lógica de confrontación divide al mundo, limita las posibilidades de un desarrollo equitativo y pone en riesgo la estabilidad democrática.
Su mensaje se suma a las voces que, desde distintos sectores, claman por una reconfiguración del orden global basada en el respeto mutuo, la justicia social y la cooperación internacional.
Defensa de la democracia y la inclusión
El exgobernante planteó que superar la inequidad social es esencial para consolidar democracias sólidas y cohesionadas. Destacó los avances logrados en la defensa de los derechos de las mujeres y comunidades históricamente marginadas, así como la importancia de garantizar educación inclusiva y movilidad social para los jóvenes.
Mejía señaló que la posición de los países frente a estos desafíos “determina si están a la izquierda o a la derecha de la historia”, citando como ejemplos recientes las movilizaciones juveniles en Nepal y la participación ciudadana en Buenos Aires.
Un “no” a la ultraderecha
Finalmente, aseguró que la República Dominicana, aunque aún enfrenta retos democráticos, ha sabido distanciarse de posturas extremistas.
“En los hechos, como nación, hemos dicho NO a la ultraderecha”, enfatizó, reafirmando su compromiso con la justicia social, la paz y la democracia.