
Santo Domingo .Dentro de 2 años se va a celebrar 30 años de la inauguración de la Guardia de Honor del Panteón Nacional la cual aguarda esa magna fecha con un edificio muy deteriorado, unos soldados desmoralizados, mal vestidos, con falta de las herramientas para cumplir con la misión la cual se le asignó. Que pena. Hombres jóvenes que conducen hoy el estado dominicano y al parecer está entre sus proyectos olvidar sus antepasados e historia. Para lo cual no tendrán que esforzarse mucho pues la ayuda del extranjero llega con fuerza para apoyarles en esa infausta tarea.
El Panteón Nacional es un mausoleo donde se conservan los restos de los personajes más destacados de la historia de la República Dominicana. Los constructores y arquitectos de la Dominicanidad. El Panteón está ubicado en la capital de la República Dominicana, Santo Domingo en la antigua calle de las damas.
Cuenta con un estilo arquitectónico neoclásica y estubo su construcción y diseño al mando del Arquitecto Geronimo Quezada y Garçon
En el año de 1714 en donde se finalizó la misma en 1746 y se les entregó a los Jesuitas.
Las filtraciones y el sucio es lo mínimo de lo que allí ocurre y los conocedores sólo asientan a rememorar cuando el sagrado recinto era conducido por el Arq. Eugenio Pérez Montas y el Cardenal Nicolás de Js. López Rodríguez. Nada extraño que haya pasado a manos menos dominicanas ya que el nuevo arzobispo metropolitana es conocido por su afección con los vecinos de nuestra isla. Al patronato de la cuidad colonial ya no le interesa más el Panteón Nacional, por donde andarán sus interés hoy día?
En nuestro recorridos por la Patria hemos visto soldados orgullosos bajo la lluvia cuidando el país pero los del panteón de marras, desde que una de las filtraciones comienzan a bajar ahí se desmonta el servicio y visitantes nativos y extranjeros llenan su cara de desilusión pues esperan ver una vistosa ceremonia la cual hoy está llena de errores y estos soldados hasta piden disculpas al público cuando se equivocan y ponen de manifiesto su inesperiencia, falta de entrenamiento y de conocimiento de la importancia de lo que custodian. Que falta de visión, que falta de orgullo, que falta de supervisión y que falta de honor.
Lo que se creó con mucha ilusión para que se convierta en parte de la marca país es hoy un desastre, sin guía y cayéndose que gran pena. Ni a los mandos militares de este país le duele que los turistas vayan a este monumento nacional a reírse de esa gente mal vestida de soldaditos. Lo que fue una vez con relucientes zapatos brillantes de charol hoy es con botas de uniforme de faena, sin los adornos que se usaban al principio ni la dedicación para el mantenimiento de seguro así es más barato. Pero el mayor dolor es producido cuando uno los ve marchar y se da cuenta que van hablando, no llevan cadencia alguna ni marcialidad y peor aún de mala gana y sin compromiso ni valor.
NI Salome Ureña de H., Eugenio María de Hostos, Emilio Prud’Homme, Francisco Gregorio Billini, Félix María Ruiz, Gregorio Luperón, Gaspar Polanco, José Antonio Salcedo, José Vidal Pichardo, José Pierre Thomas, José Gabriel García, José Joaquín Pérez, Juan Bautista Cambiasso ni Pedro Santana se merecen tanto descuido mucho menos Juan Alejandro Acosta, José María Cabral, Juan Isidro Pérez, José Joaquín Puello, Juan Nepomuceno Ravelo, Juan Sánchez Ramírez, José María Serra, José Reyes, José Núñez de Cáceres, María Trinidad Sánchez, Pedro Alejandrino Pina, Pedro Ignacio Espaillat, Pedro Francisco Bonó, Santiago Rodríguez y Ulises Francisco Espaillat.
Mis amigos lectores si el gobierno del estado dominicano no tiene con qué mantener el brillo que debe tener este lugar de culto, honra y orgullo proponemos que organicemos un patronato para cuidarlo, amarlo y demostrar allá donde no creen que nos merecemos la propiedad de esta isla que sí que somos dominicanos, que muchos dieron su sangre para que hoy no sea un esclavo o no exista. Para que aquí se adore a DIOS como debe ser
